Hexenhammer

Hexenhammer

2018. Nuclear Blast

Suiza, la tierra de los chocolates y los relojes de precisión, no se caracteriza por tener una escena muy abundante en lo que a bandas de Hard Rock y Heavy Metal se refiere. Pero “de lo bueno poco” dice el refrán y los nombres de agrupaciones históricas y relevantes como Krokus, Gotthard, Coroner y Celtic Frost, siempre han estado asociados a la calidad. A ese pequeño séquito se podría sumar el nombre de Burning Witches, banda femenina que en poco más de tres años de funcionamiento, ya ha logrado concitar el interés internacional gracias a su disco debut homónimo del año pasado y el EP en vivo “Burning Alive” de este mismo año, al que ahora suman “Hexenhammer”, su segundo larga duración.

Bajo la tutela de Schmier (Destruction) que oficia como padrino y productor de la banda, este segundo trabajo ratifica las buenas maneras del debut y muestra una progresión importante en el trabajo de composición, logrando temas con más gancho, pero sin perder un ápice de potencia. De esta forma “El Martillo de las Brujas” (que resulta del juego de palabras en alemán/inglés), es un disco lleno de músculo, pero también de melodía, donde el sonido general de la banda y -en particular- de la gran vocalista Seraina Telli, recordarán un montón a Warlock y a la “Metal Queen” Doro Pesch; la influencia es innegable, así como también trazos del sonido de Judas Priest, Iron Maiden y Dio, de quien versionan el clásico ‘Holy Diver’ con muy buenos resultados. Como complemento a la poderosa voz, la dupla de guitarras de Sonia Nusselder y Romana Kalkulh es sumamente efectiva y dinámica, tienen grandes momentos de destello solista, pero no se olvidan de las rítmicas, desgranando poderosos riffs sobre la granítica base creada por la bajista Jeanine Grob y la baterista Lala Frischknecht.

Tras una intro de oscuras melodías, ‘Executed’ arranca el disco de manera galopante y salvaje. Las crujientes guitarras y la veloz batería, dejan de manifiesto que el amante del Heavy Metal de la vieja escuela encontrará aquí un festín para sus oídos. Las muchachas no se andan con chicas y tiran toda la carne a la parrilla con un tema matador y directo a la yugular. ‘Lords of War’ rebaja las revoluciones más no el peso y agrega una mayor cuota melódica, con un juego de guitarras de espectro Maiden, trabajadas con muy buen gusto. La efectividad de las guitarras se reitera en ‘Open Your Mind’ con un doble bombo incansable en plan hímnico, con el consabido y “demoníaco” uso del tritono y un solo dual de excelente factura técnica. ‘Don’t Cry My Tears’ es la infaltable balada, un momento más pausado, nostálgico y sentimental donde Seraina logra conmover con sus delicadas vocalizaciones. ‘Maiden Of Steel’ puede poner otras bandas de corte épico en la mente del oyente, como Riot o Manowar, lo cierto es que estas chicas han ido a las fuentes y sus canciones recuerdan a los grandes referentes del estilo, pero siempre agregando una importante cuota de su propia personalidad. ‘Dead Ender’ puede ser una de las canciones más pesadas del disco, un latigazo metálico lleno de oscuridad con aires de himno que conecta con el tema título de la placa, el más extenso y elaborado del disco que en casi 7 minutos, nos demuestra todo el potencial que tiene la banda, algo que el grupo también reitera en la salvaje y brutal ‘Possesion’ ya casi cerrando el disco.

Lo cierto es que desde el ángulo que se mire, Burning Witches tienen un montón de atractivos para conquistar, poseen actitud, aman el metal y poseen una buena cuota de talento en la composición, además de ser eximias intérpretes, por lo que ponerle fichas a su carrera apostando a que tengan un futuro esplendor, no es para nada descabellado. Los suizos pueden sentirse orgullosos de que su pequeña pero talentosa escena, suma un nuevo nombre para la gloriosa continuidad del heavy metal.

Cristián Pavez

Contenido Relacionado