Bonzo

Bonzo

2014. Furia Discos

Tras la gran respuesta con el split (2010) lanzado junto a los brasileños, Love Bazucas, no fueron pocos los que situaron a Bonzo dentro de las bandas, relativamente nuevas, con mayor proyección en el rock chileno. No la tuvieron fácil: luego de grabar sus pistas, Daniel Miranda (bajista) abandonó el grupo, un balde de agua fría para un proyecto que llegó a replanteárselo todo antes de embarcarse en algo tan relevante como dar forma a su primer elepé.

Afortunadamente, la llegada de Felipe “Fefe” trajo de vuelta la estabilidad a las filas de Bonzo y el disco siguió adelante. ¡Y qué pecado hubiese sido botar este material! Solo nos basta reconocer el rock sucio, visceral y a toda velocidad de ‘Tongoy’ para percatarnos del potencial y crecimiento que luce Bonzo en su debut en extenso; acá estamos ante un disco callejero de tomo y lomo, partiendo por la gráfica desarrollada en conjunto por Guido Salinas (Radicals) y el fotógrafo Jorge González Guerra. Tanto el logo como el gato de callejón que protagoniza la portada, complementan a la perfección un listado de canciones portantes de una sencillez y actitud abrumadora.

Hay un detalle importante: lo bien que ha trabajado Omar para cumplir el no sencillo objetivo de separar su distintivo rol en BBS Paranoicos con el de Bonzo. Ya sea a través del gancho que muestra ‘Satania’ o el trabajo melódico de ‘Ella’ (otro potencial single), el trío ha logrado eludir las comparaciones y brillar con luces propias. Lo de tributar Paul Anka a través del cover para ‘Crazy Love’ no es más que otra efectiva licencia que sustenta además el gusto del frontman por los crooners clásicos. Otro acierto.

Los teclados incluidos en ‘Pájaro Nocturno’ e ‘Insomnio’ funcionan a las mil maravillas, recuerdan la fase dorada del rock escandinavo noventero y vaya que suenan bien en vivo. “Bonzo” es un disco de auténtico rock and roll, hecho para eludir la rutina y acompañar un desmadre o viaje en la carretera. Es de esperar que cuente con el apoyo necesario, ya que acá hay potencial de sobra para apostar en grande.

Francisco Reinoso
 

 

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