Moore Blues for Gary

Moore Blues for Gary

2018. earMUSIC

Tras su tempranera e inesperada muerte a los 58 años de edad el 6 de febrero de 2011, poco se ha vuelto a saber en la escena musical sobre el gran guitarrista de Irlanda del Norte, Gary Moore. Como suele ocurrir, cuando alguna leyenda del rock muere, sus discos tienen un hype de nueva popularidad que los vuelve a poner en la palestra de los medios, pero con el entrañable Gary aquello no ocurrió, por ello, para reivindicar su legado y para recordarle al mundo todo su innegable talento, su gran amigo y compañero de banda y de escenario, el bajista australiano Bob Daisley (otra leyenda por derecho propio, sólo basta mirar su currículum discográfico), decidió juntar a algunos de sus amigos y grabar un gran disco de homenaje que le hace honor a la etapa blusera de Gary Moore.

El respeto y amor que se percibe en la placa, logra amalgamar un álbum finísimo y absolutamente elegante con notables interpretaciones de varios de sus temas más conocidos, reuniendo a un montón de estrellas del rock; algunos eran admiradores de Gary y otros compartieron con Moore la militancia ya sea en Thin Lizzy o en sus bandas solistas de Hard Rock y Blues, de esta forma nombres inmensos como los de Steve Lukather, John Sykes, Don Airey, Steve Morse, Glenn Hughes, Joe Lynn Turner, Doug Aldrich, Eric Singer, Ricky Warwick y Jeff Watson entre otros, además de los propios hijos de Gary, Jack y Gus, se congregan para celebrar con respeto, honor y grandeza, el indeleble legado del guitarrista celta.

El inicio con ‘That’s Why I Play the Blues’ es altamente impactante y emotivo, la calidad de la grabación es superlativa y el propio Bob Daisley realiza una soberbia interpretación vocal, en un inicio tremendo para un disco francamente notable. Pero lo mejor aún estaba por venir, y en la siguiente ‘The Blues Just Got Sadder’ el gran Joe Lynn Turner (Rainbow, Deep Purple, Yngwie Malmsteen), toma el micrófono y Steve Lukather clava un solo de otro planeta, con la calidad a la cual siempre nos tiene acostumbrado el guitarrista de Toto. En la clásica balada ‘Empty Rooms’, además de un notable Daisley en bajo y voz, participa el tecladista Neil Carter que co-compuso junto a Moore la versión original de este gran tema. Luego aparece ese hinmo mayúsculo que es ‘Still Got The Blues’ con el gran Danny Bowes (Thunder) en la voz, acompañado por el extraordinario John Sykes (Thin Lizzy, Whitesnake, Blue Murder), en guitarra y el maestro Don Airey (Ozzy, Deep Purple) en teclados, para bordar una gran versión que le hace real justicia a la original. Más adelante en el disco, nos encontramos con una delicada, sublime y etérea ‘Nothing’s The Same’ con la voz inmensa llena de soul del gran Glenn Hughes. La elegancia y delicadeza son denominadores comunes a lo largo y ancho del disco y en la grandiosa instrumental ‘The Loner’ se hacen presente a través del talento de Doug Aldrich en guitarra (Dio, Whitesnake, Dead Daisies), Eric Singer en batería (Badlands, Alice Cooper, Kiss) y Don Airey en el teclado, en una sublime y cautivadora versión.

‘Don’t Believe a Word’ es de la época de cuando Moore estuvo en Thin Lizzy, y aquí esta representada con la participación del guitarrista Damon Johnson (Alice Cooper, Black Star Riders), mientras que los hijos de Gary, Jack y Gus están simplemente nperfectos en ‘This One’s for You’, y bueno, heredaron el ADN de su padre y el talento claramente se traspasa de una generación a otra. La genial ‘Power of the Blues’ suena enorme en la voz de Joe Lynn Turner y del gran guitarrista Jeff Watson (Night Ranger), para luego llegar al gran final con la hímnica y legendaria ‘Parisienne Walkways’ con Ricky Warwick en la voz (The Almighty, Black Star Riders), y el tremendísimo Steve Morse en guitarra (Dixie Dregs, Deep Purple), poniéndole el broche de oro a este genial tributo. Siempre se ha dicho que el Blues es la música del alma y precisamente eso era lo que más brillaba cuando Moore se subía al escenario, como entregaba su alma en cada acorde, en cada lick y en cada solo, y aunque se tardó un poco en llegar, este tributo viene a poner justicia y un marco de oro a su talentosísima memoria. Disco de hard blues del año, sin lugar a dudas.

Cristián Pavez

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