Todo muere

BOA - Todo muere

2018. Autoedición

Luego de un largo proceso de espera y creación, la agrupación de metal chileno BOA vuelve a los fieles oídos de su público y además conquista nuevos adeptos con su último trabajo en estudio, “Todo muere”. Un disco que no ha venido a hacernos la tarea fácil como oyentes, principalmente por la evolución que ha experimentado la banda, quienes con éste última placa han colisionado todo lo anteriormente conocido.

Esta singular producción cocinada en Estudio Bullterrier, goza de una portada de arte abstracto y posee en la columna de su contenido desoladoras letras (escritas por Gerhard Wolleter), sustentadas en un pulcro y primitivo canto, acompañado de una brutalidad musical que ha sabido conjugar lo mejor de la trayectoria de cada uno de los integrantes de la banda, en el perfecto orden de 9 canciones que posee en su interior. A grandes rasgos, los momentos más intensos se centran en la angustia personal, en lugar de meditaciones políticas como escuchamos en '2'.

En cuanto a lo musical, podemos apreciar la existencia de un punto culmine en la maduración, que se da inicio con una sutil introducción, 'Muerto en vida', que se amplia majestuosamente a través de arpegios hacia un colosal destino de 8 piezas de profundidad, mientras terminaciones técnicas convierten a cada instrumento en un limpio y parejo sonido que no escatima en potencia, lo cual se puede incluso percibir entre los cortes y silencios. La inyección de crudeza en este ejemplar hace juego con la desesperación, incorporando patrones de batería a cargo de la máquina humana, Sergio Carlini, que gozan de una esencia esquizoide, mientras las guitarras (de 8 y 7 cuerdas), toman un protagonismo absoluto en todas sus facetas a través de las manos de Gerhard Wolleter, y junto a las notas densas de un bajo insurrecto en las falanges de Alex Hudson, parecen dominarlo todo desde el mismo inframundo, para así finalmente sellar todo con el característico y suculento gutural de Gustavo “Caballo” Romero, que extiende su bestial voz hasta fundirla entre los pesados riffs, lo cual convierte a cada track en un ensamblaje delicioso.

En conclusión, un buque de exquisitos multiefectos, tecnicismos y entendibles guturales que hacen de este álbum una mezcla perfecta, logrando cimentar un nuevo capitulo en la historia del metal nacional, ampliando ahora las expectativas hacia su desconocido sonido en vivo, y a la vez consolidan a este último lanzamiento como uno de los mejores en lo que va del año.

Karla Ojeda

tags

Contenido Relacionado