Shake Your Moneymaker

The Black Crowes - Shake Your Moneymaker

1990. American

Hay veces en que uno pierde tiempo en discusiones burdas, vacías. Hay otras en que uno discute con argumentos tremendamente poderosos, pero por lo mismo tampoco llega a acuerdo, porque es imposible poner un argumento por sobre el otro. Éste es uno de esos casos. ¿Cuál es el mejor disco de The Black Crowes? Sus 3 primeros trabajos son perfectos, cada uno en su estilo, claro. Sin embargo, optamos por enfocarnos en “"Shake your Moneymaker”". Simplemente porque fue el primero, un debut trascendente. A lo mejor si hubiesen existido a comienzos de los 70 no serían tan grandes como lo fueron en los 90, quién lo sabe. La cosa es que sacaron un disco como éste en febrero de 1990, perfecto para hacer el cambio de década. Una década que a los amantes del rock más clásico no los dejó muy felices. Claro, demasiado glamour, poca música de verdad. Ahí llegaron los hermanos Chris y Rich Robinson, hicieron la mejor mezcla posible de Faces y los Rolling Stones y le demostraron a todo el mundo lo simple que es rockear bien.

Simple, como el riff de ‘'Twice as Hard'’, la monumental apertura del disco. Si hay que definir lo que es el buen rock, aquí hay un ejemplo. La garganta de Chris Robinson se consagra de entrada como una de las más características de los 90, y aunque el desempeño de Johnny Colt en bajo y Steve Gorman, es el tándem de guitarras Rich Robinson /– Jeff Cease el que le da el peso. Cease no era ningún virtuoso, pero con hacer un buen apoyo para el power que le pone Rich cumple con su tarea. Esta fórmula guitarrera acompañó a los Crowes toda su carrera. ‘'Twice as Hard'’ es un tema inmortal, que en vivo suena como una aplanadora. Black Crowes en su máxima expresión. Algo más relajado es su siguiente temazo, ‘'Jealous Again'’. Mucho más melódico, mucho mas Stones. Una canción memorable, indiscutiblemente setentera. Un ritmo contagioso, de esos que te hace sentir bien, contento. Imposible pasarlo mal si suena de fondo. ‘'Sister Luck'’ es de esas baladas que no te bajonean, por el contrario. Es del tipo de temas que los Black Crowes hacen bien pero no tan a menudo. A la hora de los temas más lentos prefieren la calma y la intimidad, como en esa joya que es ‘'Thorn in My Pride'’. Los 5 minutos que dura ‘'Sister Luck’' pasan volando, algo extraño en las baladas, dando paso a ‘'Could I’'ve Been So Blind'’, un rocanrol ganchero, muy en la línea de todo el disco. La onda intimista que hablábamos se hace presente en ‘'Seeing Things'’, un tema más lento, más R&B, que si venías a caballo con el rocanrol se te puede hacer un poco pesado, pero eso es algo más personal. Aquí los Black Crowes caen en ese vicio que podríamos llamar (sin ánimo de ofender a nadie) como “las coristas negras”. Desde Los Rolling Stones a Joe Cocker (imagínenlo cantando este tema, calza perfecto), pasando por U2 y Guns N' Roses, casi todos los grandes han caído en este recurso. Eso hace además que sea lejos el tema más “americano” de todos.

Sin embargo, la consigna de "“Shake Your Moneymaker"” es el rock & roll puro. Para ello qué mejor que recurrir a un tema del legendario Otis Redding, y transformarlo en un hit automático. ‘'Hard to Handle'’ es la carta de presentación de los Cuervos Negros en todo el mundo, y es definitivamente uno de los mejores covers de todos los tiempos. Una canción con personalidad propia, interpretado en forma brillante, con un Chris inspirado, ya que su voz encarna perfectamente el espíritu de la letra”. Esa irresponsabilidad mezclada con diversión y desfachatez que siempre representó el rock, llevado a su máxima expresión. Pero a afirmarse los cinturones, literalmente, porque '‘Thick’ n' Thin'’ es más rocanrolera, pero con más velocidad y más vehemencia. Un tema que te entra a la primera escuchada, y que te deja con ganas de más. Así como ‘'Hard to Handle'’ es diversión, '‘Thick’ n' Thin’' es descontrol, es adrenalina pura. Y si a algunas bandas no les gusta sonar repetitivos, a los Crowes les importa un carajo y te siguen azotando con sus ritmos. Y se agradece, tal vez desde comienzos de los 60 que no salía un rock & roll tan bailable como éste.

Bueno, tanta jarana tiene que terminar alguna vez. Éste no es el caso, pero sí te da un respiro. Porque llegamos a otra joya”, '‘She Talks to Angels'’. Es la misma fórmula de ‘'Descending'’ del “"Amorica"”, con guitarras acústicas, pianos y otra vez, mucho peso de la garganta de Chris Robinson. Construyen una historia tan intrigante que te dan ganas de haber conocido a esa chica, esa que “te dice que es huérfana después de conocer a su familia”, y que “los ángeles llaman por su nombre”. Es un temazo, súper intenso. Para suavizar un poco el golpe, porque realmente ‘'She Talks to Angels'’ te deja mudo, llega ‘'Struttin' Blues’', un rock & roll tremendamente simple pero efectivo. Los temas de “"Shake Your Moneymaker"” son tan directos que perfectamente cualquiera pudo haber sido single promocional. '‘Struttin' Blues'’ es como '‘Thick’ n' Thin'’, con la diferencia s que ésta no te deja transpirando. El final del disco lo pone '‘Stare It Cold’', algo así como un hermano menor de’ 'Jealous Again'’, tampoco tan sabroso pero sí igual de entretenido. Pueden sonar repetitivos, pero el propósito de los Black Crowes no es ser originales, para nada. Hacer lo que ellos hacen, a estas alturas de la historia, es imposible de hacerlo con originalidad. Si en el fondo, como muchos dicen, en el rock & roll ya está todo hecho. Pero temas como ‘'Stare It Cold'’ te muestran que por más que ya esté todo hecho, el rock & roll no está muerto como muchos han dicho. Eso es simple un barato y ordinario cliché, sin argumento alguno. Mientras te siga causando sensaciones y reacciones como lo hace este último tema y todo el resto del disco, el rock & roll seguirá siendo el mejor remedio para las penas, el aburrimiento y otros tantos males.

Tal vez es ese el mayor valor de este disco. Revitalizar la escena. Rocanrolear como en los viejos tiempo. Y por último, pegarle un fierrazo en la cabeza a todos los que de alguna u otra forma han querido matar al rock & roll. Viva el punk, viva el rock progresivo, viva el metal, viva el grunge. Pero los Black Crowes fueron la voz de muchos de nosotros, y trajeron un mensaje simple pero categórico: nunca se metan con el rock & roll. El viejo y querido rock & roll. Así sea...

Juan Ignacio Cornejo K.

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