I Love You At Your Darkness

behemoth ilyayd

2018. Nuclear Blast

Toda banda que ostente una sólida carrera a sus espaldas debe enfrentarse a las expectativas, y en el caso de Behemoth, estas eran altísimas considerando que el anterior “The Satanist” (2014) los condujo a un sitial de éxito que su próxima placa debía mantener. En ese contexto, “I Love You At Your Darkness” (2018) entrega argumentos de sobra para reafirmar el auspicioso presente de estos estandartes del black metal europeo con un disco que puede generar algo de escozor entre sus fanáticos más duros, pero que los más abiertos de mente sabrán valorar.

Hay dos elementos centrales que se distinguen cuando nos enfrentamos a la décimo primera entrega de Nergal y los suyos: aprendizaje y expansión. Implementando todo su arsenal, el combo construye una placa que no es la mera continuación de “The Satanist”, movimiento que habría sido más que obvio. Más bien, se la juegan por un sonido que hace sentir al oyente en un lugar conocido con retoques que le agregan dinamismo a una propuesta balanceada. Las letras blasfemas, los blast beats, los riffs afilados o la orquestación se encuentran en ‘Solve’, ‘Ecclesia Diabolica Catholica’, ‘Angelvs XIII’ o ‘Havohej Pantocrator’, pero se van mezclando con el groove de ‘Bartzabul’ o los tintes de heavy metal más clásico o doom de ‘If Crucifixion Was Not Enough’. Cuando se trata de subir la apuesta en términos de búsqueda, Behemoth agrega mandolinas en ‘Wolves ov Siberia’, juega con pasajes más limpios ocupando guitarras acústicas en ‘Sabbath Mater’ o deja que los arpegios le den más espacio a cortes como ‘God = Dog’, en la que el bajo a cargo de Orion pareciera flotar con un arranque muy progresivo. La tríada compuesta por ‘Rom 5:8’, ‘We Are The Next 1000 Years’ y ‘Coagvla’ llegando al final recalca la fluidez con una buena separación entre los tracks, aportando así a la narrativa general de una obra que se escucha cohesionada que mantiene la atención en todo momento.

Con un trabajo que se mantiene por sí solo y encuentra su lugar en el catálogo de los polacos, “I Love You At Your Darkness” despeja cualquier suspicacia y marca el camino de una agrupación que suma nuevos elementos a una paleta de estilos que se enriquece con el tiempo. Puede que el Behemoth que forjó la leyenda se sienta un poco más lejano para los devotos del sonido más primigenio, pero el grupo ya inició un proceso -que aparentemente- no tiene vuelta atrás.   

Pablo Cerda

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