Moonglow

moonglow avantasia

2019. Nuclear Blast

Idear, crear y llevar a cuestas un proyecto tan inmenso como Avantasia no es fácil para nadie, incluso para su creador, Tobias Sammet. El alemán, quien ya supera los cuarenta años de edad, se encontraba un tanto exhausto tras la gira del anterior álbum, “Ghostlight”, por lo que había decidido tomar un descanso y dedicarse -al fin- a un álbum verdaderamente en solitario. Al ir componiendo, el cantante se fue dando cuenta que las canciones sonaban mucho a Avantasia, por lo que -sin quererlo- el descanso tendría que esperar algunos años más. Es por esto que no es para nada una sorpresa que “Moonglow” suene tanto a este proyecto, un disco que mantiene las fórmulas que han ido tomando carácter con los años y que agregan algunos pequeños toques disímiles, más que nada entregados por la inclusión de invitados que dieron frescura a un álbum que se incrusta fácilmente en tus oídos, pero ¿es suficiente?

El inicio es monumental. ‘Ghost In The Moon’ es una obra de cambiante, operática, incluso cercana al pop (como ya es costumbre hace un rato), de coro pegadizo e imperecedero. Sammet demuestra en estos casi diez minutos que él es el verdadero heredero del power metal. Comienzo demoledor que continúa con la mucho más clásica ‘Book Of Shallows’, incorporando -por primera vez- la voz del gigante Hansi Kursch de Blind Guardian. Todos pedían a gritos su inclusión desde hace bastantes años, y este es el resultado, un tema que se acompaña muy bien con los ya conocidos del proyecto Ronnie Atkins y Jorn Lande. Sin embargo, eso no es todo, pues a eso de la mitad de la composición las cosas se vuelven más intensas y Mille Petrozza de Kreator llega a poner una variante thrash no escuchada anteriormente en Avantasia; un ejemplo de cómo dos géneros -mal llamados distantes- se pueden unir perfectamente al son de esta gran canción.

Como tercer tema está el single homónimo del álbum. ‘Moonglow’ es mucho más pop, sinfónica, con un videoclip terrible, pero poseedora de uno de los coros más memorables de la placa. El dueto de Tobias junto a Candice Night es bastante correcto, aunque no logra representar la esencia de un álbum que es mucho más completo que esta canción simple, directa y que aprueba, pero no deslumbra. Sin embargo, a continuación viene una de esas obras gloriosas, donde podemos escuchar juntos a Kursch, Sammet y Lande, tres de los mejores exponentes del estilo utilizando cada uno de sus recursos interpretativos para ir relatando las letras, porque eso parece, trovadores más que simples cantantes. Ya hacia el final de los más de once minutos, el tema explota en caminos más cercanos al power metal; emocionante y demoledor.

Más adelante podemos escuchar la más melódica ‘Starlight’, tema de estructura conocida en compañía de Atkins; nada sorprendente. Caso similar ocurre con ‘Invicible’, balada clásica de Sammet, donde Geoff Tate interpreta de manera magistral las líneas vocales de una canción que sirve de intro para ‘Alchemy’, con el ex Queensrÿche de invitado en una composición de tintes industriales y más oscura que sus predecesoras, pero que tampoco atrapa del todo. No obstante, ya superando la mitad del álbum, viene uno de los temas más fantásticos de la producción 2019 y -posiblemente- de toda la discografía de Avantasia. El bit de teclado con el que comienza ‘The Piper at The Gates of Dawn’ es la melodía que uno espera en Avantasia, seguida de estrofas donde Atkins, Lande, Tate, Eric Martin, Bob Catley y -por supuesto- Tobias Sammet intercambian protagonismo en uno de esos clásicos temas power metal, que encantan por su melodía y vibra absolutamente positiva. Más de siete minutos que pasan rapidísimo.

‘Levender’ tiene un aura especial, sobre todo por sus coros salidos casi del góspel; la voz de Bob Catley brilla en una canción AOR fácil de digerir y que se queda rápidamente en tu mente. Caso similar ocurre con ‘Requiem for a Dream’, donde un cada vez más ausente Michael Kiske lidera las voces de un ultra clásico tema powermetalero. Sorprendentemente, para mal, resulta el cover de ‘Maniac’ de Michael Sembello; no es primera vez que la canción es tributada, quedando muy por debajo de la versión de Firewind e -incluso- de la de los chilenos Steel Rage. Para finalizar, ‘Heart’, una muy ganchera forma de cerrar un disco redondo, con canciones memorables y otras derechamente poco sorprendentes.

Con lo genial que son cada uno de los álbumes de Avantasia, la vara de evaluación está cada vez más alta. La discografía de este proyecto debe ser una de las más ricas y eclécticas del Metal y -por lo mismo- uno espera que cada entrega sea una sorpresa mucho mayor. Si bien “Moonglow” entrega algunos elementos dignos de destacar, como el atrevimiento de incluir a Mile Petrozza o reafirmar el pop en varias de sus melodías, lo cierto es que pareciera ser que Sammet ahora sí que necesita un descanso de Avantasia, dejarlo reposar, airear su mente y -cuando sea necesario- volver con un batatazo que reposicione este sueño de banda en lo más alto de la escena mundial. Por ahora nos quedamos disfrutando de un álbum lleno de elementos más bien conocidos, de toques frescos, que igualmente lo empinan entre lo muy destacado de la discografía de uno de los artistas más prodigiosos de la historia del género.

Rodrigo Bravo Bustos

 

tags

Contenido Relacionado