Armor Of Light

Armor Of Light

Nuclear Blast. 2018

El 25 de enero de 2012, Riot sufriría la mayor pérdida de su historia: el guitarrista, fundador y único miembro estable Mark Reale fallecería tras complicaciones con la enfermedad de Crohn. Después de recibir la aprobación del padre de Mark, Tony Reale, el resto de la banda decidió continuar haciendo nuevas composiciones y presentaciones, pero cambiando el nombre a Riot V para dejar en claro de antemano que se trataba de otra agrupación, que mantendría el extenso legado de su encarnación original. De esta forma, lanzaron en agosto de 2014 el muy bien recibido “Unleash the Fire”, llegando casi cuatro años después con “Armor of Light”, el segundo trabajo de esta nueva fase de una de las bandas más importantes y longevas del heavy/power estadounidense.

Como ya se conoce dentro de su estilo, un álbum no puede abrir de una forma que no sea enérgica y directa, y ‘Victory’ cumple con ello, destacando las aceleradas líneas de batería de Frank Gilchriest y la potente voz de Todd Michael Hall, quien con unas breves estrofas a capella abre el siguiente corte, la galopante ‘End of the World’, mientras toda la velocidad del power metal continúa con ‘Messiah’, marcada por un riff principal un poco más sucio que conduce a un efectivo y clásico dueto de guitarras tras los solos de Mike Flyntz y Nick Lee. El género en que podemos encasillar a la banda no se aleja de nada que se haya hecho antes, pero como siempre, se destaca cuando se ejecuta de una manera así de notable, tanto en las composiciones como a la hora de plasmarlas en cada track.

El poderío de “Armor of Light” no baja en ningún momento, sintiéndose cada corte potente dentro del emblemático estilo de Riot, como sucede con ‘Burn the Daylight’, en donde la velocidad de los primeros momentos del álbum se reduce en parte para dar lugar a unos ritmos más cercanos al heavy metal más clásico, mismo caso con 'Caught in the Witches Eye', mostrando toda esa influencia del hard rock de sus primeros trabajos en el estudio. Dicho todo esto, la más calmada ‘Set The World Alight’ representa un quiebre entre tanta intensidad con un sonido un poco más lento - y quizás melancólico- pero no menos pesado o sin esa potencia que predomina. Más allá de todo lo bueno que se ha destacado de “Armor of Light”, el gran punto bajo seria ‘Ready to Shine’, que en sus 5 minutos de duración se queda corta en cuanto a creatividad, siendo de una calidad menor a cualquiera de sus pares y que fácilmente pudo haber sido eliminada sin perjudicar en nada el resultado final. Afortunadamente, el cierre con ‘Raining Fire’ está a la altura de las grandes composiciones de este larga duración a través de un potente y acelerado corte.

El espíritu de la banda sigue ahí, por más que su principal compositor ya no esté, y su legado se encuentra en muy buenas manos, porque con trabajos así, cualquier banda debería quedar en un sitial de privilegio. Puede que “Armor of Light” no alcance la perfección absoluta, pero no le faltó mucho para lograrlo, alzándose como un trabajo destacado y entre los grandes álbumes que nos ha entregado este 2018.

Luciano González

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