Violenta fortuna

Alectrofobia - Violenta fortuna

2018. Música & Marketing Chile Spa

Muchos plantean que este período de la historia carece de una banda sonora rockera, que vivimos un contexto político y social al que le vendría bien un sacudón de proporciones con una guitarra eléctrica sonando y golpeando tan fuerte como la realidad. Posiblemente, los que tienen esa percepción no han escuchado Alectrofobia, una banda que sabe retratar a la perfección nuestro entorno con canciones que sacuden el alma y letras sinceras que nos ayudan a mirarnos en el espejo para reflexionar sobre lo que somos.

Sacar esos sentimientos desde las entrañas, transformarlos en ondas sonoras y dirigirlos directamente hacia los sentidos no es una tarea sencilla, pero “Violenta fortuna” lo logra de manera contundente. Bajo la estricta dirección del ilustre Mario Breuer, que ha trabajado con nombres tan importantes dentro de la música latinoamericana como Sumo, Charly García o Los Fabulosos Cadillacs, Alectrofobia sube un peldaño en ejecución, sonido, ideas y potencia, ya que el trasandino le sacó gran trote a los muchachos incorporando ciertos detalles que no estaban presentes en entregas posteriores, lo que abre todo un abanico de posibilidades para una banda de naturaleza inquieta, aspecto que se visualiza en la emocionante trompeta de Richard Nant en 'No te alejes de mí (Año nuevo fatal)', la cual ensalza una incursión blusera con mucho movimiento y desbordante feeling.

Cortes como 'Lo peor', 'La luz del cielo' o 'No hay nada más importante' brillan por su calor, su cuerpo y su fuerza abrasiva, impulsadas por el enorme trabajo de guitarras de Rudy San Martín, siempre efectivo en los arpegios y seguro en la creación de atmósferas. Como complemento, Gerardo Elgueta encara de mejor forma su labor como vocalista y bajista en 'Mierda para consumir' o 'Cómo no me va a doler', desgarrándose en el canto y moldeando sólidas figuras que se ensamblan perfectamente con la capacidad rítmica de Alonso Cabellos, cuya letalidad en los redobles de 'Rutinas' o 'Invierno' le da una nueva fuerza a la agrupación, flama necesaria para seguir llevando el incendiario mensaje de 'Violencia estatal', 'Hijos de la segregación' y 'Te grito que perdí la fe' a terrenos en los que pueda explotar con la intensidad necesaria, momentos álgidos del disco en que la energía de las composiciones más fuertes se mezcla bien con melodías más exploradoras.

Es increíble pensar que Alectrofobia estuvo a punto de separarse cuando Roberto “Flaco” Ugarte abandonó la banda para tomar las baquetas en Weichafe. El power trío vivió momentos difíciles después de “Imbécil” (2016), pero supieron hacerle frente a todo para seguir adelante, tuvieron la fortaleza para renacer desde el barro y crear un registro que marcará un antes y un después para su historia. Gracias a “Violenta fortuna”, que sirve como banda sonora para la brutalidad del sistema en que vivimos,  Alectrofobia puede seguir hablando fuerte y claro, golpeando la mesa para decir lo que piensan, esta vez, con más altura, proyección y, por sobre todas las cosas,  con esa capacidad para identificar el Chile de hoy a punta de verdades con guitarra eléctrica.

Pablo Cerda

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