Rock or Bust

Rock or Bust

2014. Sony

No ha sido fácil este 2014 para AC/DC. Casi 35 años después de la entrada de Brian Johnson, tras la muerte de Bon Scott, los australianos experimentan otro momento frente al caos: el fundador y guitarrista esencial, Malcolm Young, debió abandonar la banda, diagnosticado de demencia, y al baterista Phil Rudd lo acusaron de contratar a un sicario para matar a un par de ex amigos o conocidos. (Des) afortunadamente tanto Malcolm alcanzó a participar en la composición de los riffs básicos de este “Rock or bust”, aunque no llegó a grabarlos, como Phil sí registró sus partes antes de la debacle en su caso policial.

El disco se construye en torno a los riffs de guitarra de Angus Young, ideas de su hermano Malcolm también, que son hasta elegantes en su simplicidad y capaces de fundirse instantáneamente en tu cerebro. 'Rock or bust' y el primer single, ‘Play ball’, son los perfectos ejemplos de esto. Pero temas como ‘Miss Adventure’ agregan un "na, na, na" a ese blues heavy sin fecha de vencimiento con los mismos cánticos de su clásico ‘Thunderstruck’. Y ‘Emission control’ es, mientras tanto, aunque desperdigada en lo musical, una joya de sus líricas de doble sentido. Todas, incluyendo las no tan brillantes como ‘Sweet candy’ y hasta la misma ‘Play ball’, eso sí, tienen algo en común: son cortas y a la vena.

El tema es cómo Brian Johnson suena renovado con un aire vocal que había empezado a sugerir en en “Black ice”. Durante los noventa y a principios de 2000, su voz parecía estar un poco más débil, tornándose un gruñido afectado. ¿Tanto se ha revitalizado durante el tiempo libre desde la gira de la banda en 2010? ¿O es sólo una mejor experiencia en el estudio que lo hace sonar con la onda de ‘Got some rock 'n roll thunder’ o ‘Rock the blues away’? Algo de responsabilidad en todo esto debe tener Brendan O'Brien, el productor.

Si bien el grupo no ha cambiado mucho a lo largo de sus 40 años, nuestra percepción de ellos sí lo ha hecho. No como una acusación sino como un hecho de la causa: a AC/DC se le ha catalogado como una banda capaz de escribir la misma canción durante toda su carrera, cualquier cambio es relativamente notorio, pero sobre todo la evidente falta de doble sentido (humor, dirían algunos) es la primera pista para los que oyen que algo pasa en la banda.

“Rock or bust” podría ser la primera concesión a la edad que hoy tienen. Cuando escuchas ‘Rock the house’, aunque su coro no es demoledor, estás frente a tipos viejos que quieren provocar un temblor en tus cimientos, tal como hace mucho tiempo con ese himno de vocación masiva llamado ‘Shake your foundations’. Nadie exige que la banda vuelva a hacer otro 'For those about to rock we salute you' o 'Back in black'. Solo esperamos que estén ahí, al pie del cañón.

Como en aquellos años de la primera mitad de los ochenta, parece que la banda ha renunciado a su intento de convertir cada canción en un himno de estadio. Aquí, el grupo se conforma con disfrutar del viaje, lo que favorece a sus raíces de blues; en este sentido, la balanza se carga mucho más a lo que ZZ Top hace hoy en día que a los Rolling Stones. El cambio funciona - no solo para la voz de Johnson, sino porque las canciones se sienten más naturales- independientemente de que Angus sigue mostrando sorprendente versatilidad dentro de la marca sonora que ha creado. Para muestra, un botón: ‘Dogs of war’, que es como un bicho raro en “Rock or bust”.

La marginación de Malcolm Young de lo que fueran las sesiones de grabación (con su sobrino Stevie, quien tan solo es un pelo más joven que Angus, en el reemplazo) es algo difícil de no sopesar en tanto al estado de ánimo del grupo. Pero se la pudieron y es más, es posible que este flirteo con la decadencia del cuerpo y el espíritu y hasta con la misma mortalidad (no del todo comparable a la de 1980) haya revitalizado en algo su sonido. No reinventarlo, claro está. En el acotado margen de expectativas que los fans podían tener de otro disco de la banda, AC/DC hizo uno que respondía a sus propias necesidades.

Asombrosamente, “Rock or bust” lleva a pensar que AC/DC, aun con toda esta historia de reveses, tiene para un rato. Como dijo Chuck Berry: “Hail hail rock 'n roll!”.

Alfredo Lewin
 

 

 

 

 

 

 

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