25 años

25 años
2011. La Fiskalia
 
El 10 de octubre del 2011, Fiskales Ad Hok se encaminaba para afrontar una nueva prueba para su extenso y ejemplar recorrido en la ruta subterránea de nuestro rock. Ya con el antecedente de la concurrida cita en la que celebraron 20 años en el Estadio Víctor Jara, el emblema del punk rock chileno estuvo a la altura con una jornada multitudinaria en invitados y concurrencia. Las bodas de plata se debían cumplir con estilo y al lanzamiento de este DVD, se sumaron reediciones en vinilo, una extensa gira por regiones, el documental “Malditos” y la salida de merch de figuras icónicas como la portada del álbum “Traga” (aún una gran deuda con sus fans la salida de un nuevo tiraje en CD).
 
Este es el tercer DVD de Fiskales y comenzar a buscar algún hilo conductor respecto a su poder de convocatoria está demás. Han pasado todo tipo de tendencias desde el bullado boom del rock chileno noventero, pasando al abigarramiento de trovadores deudores de Víctor Jara y continúan marcando pauta en distintos escenarios. Cinco mil personas atestiguaron el energético repaso de las bodas de plata del principal emblema del punk chileno.
 
Aquí se prescinde del maratónico cartel que acompañó la jornada del 10 de octubre, el sustento solo se remite a la mayoría de la performance de los Fiskales como número principal. Es impresionante la garra y desorden proyectado en un show masivo de Álvaro España y compañía. Remontándonos a la fecha del registro, con el conflicto estudiantil aún fresco, canciones como ‘Lindo Momento’, ‘La Mancha del Jaguar’ o ‘El Circo’ caben paradas para el desahogo, reflejado en una  brutal respuesta en la cancha del Teatro Caupolicán.
 
Si eres un espectador habitual a los shows de la banda, es digno de mencionar el plus de varios clásicos de “Traga” (1995) con la base rítmica del Micky (batería) y Víbora (guitarra), este último traído de Alemania para celebrar las bodas de plata. No cabe duda que los románticos disfrutarán a más no poder las performances de ‘Carlitos Jesús’ o ‘Eugenia’, testimonios con evidentes cuotas emotivas.
 
Obviando el setlist, fiel vestigio para redondear una carrera difícil de cuestionar a niveles artísticos, la parte técnica estuvo un poco en deuda. Por ejemplo, extrañé una propuesta más unitaria en el tratamiento de cámara porque se aprecia con evidencia la diferencia de calidad entre una y otra y eso merma el resultado final. También, los cortes entre temas son un poco abruptos y entorpecen la narradita global de la presentación. En cuanto a aciertos en esta parte, se agradece la presencia de una cámara en mano que se muestre en constante búsqueda de planos no tan convencionales.
 
Tal como señalaba al principio, Fiskales Ad Hok es una institución de nuestro rock y merece un material en los más altos estándares de calidad. La llegada con la gente, que muchos  matarían por tener, sustenta estas exigencias más aún. Lo tienen todo: himnos, catálogo público, performance y la credibilidad por parte de los medios convencionales de nuestra pequeña industria y la gente, incluso la distante al punk rock o los sonidos más próximos al under. ¿Es “25 años” un testimonio valedero? Absolutamente, más aún para los que no están del todo familiarizados con el grupo. No se trata de apelar a la parafernalia o sobreproducción, solo estar a la altura de una marca que esperemos se mantenga vigente por mucho tiempo. Miles de personas lo demandan. 
 
Francisco Reinoso Baltar

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