Se encuentra usted aquí

Hablamos con el autor de “Thrash Metal: Del Sonido Al Contenido”

Hablamos con el autor de “Thrash Metal: Del Sonido Al Contenido”

Hablamos con el autor de “Thrash Metal: Del Sonido Al Contenido”

Quizás a muchos no les suene el nombre de Maximiliano Sánchez dentro del circuito de historiadores de lo que al género metal se refiere, sin embargo, su esfuerzo por retratar desde otra perspectiva el trillado tharsh metal desde los ojos de la sociología, da un plus mayor a un relato tan manoseado, registrado y sabido del estilo predominante dentro de los primeros años de los ‘80. Conversamos con el creador de “Thrash Metal: Del Sonido Al Contenido” (RIL, 2014) días previos a su lanzamiento oficial en el Centro Cultural España.

 

 

Hiciste una pre venta priorizando a la gente de regiones ¿cómo estuvo aquello?

 

Más que una pre-venta, fueron las copias personales que me correspondían por contrato con la editorial. Yo decidí venderlas mano a mano. Las copias de prensa se enviaban desde la editorial y eso está supeditado a lo que ellos establecían como prensa para la difusión, yo en lo personal me hubiera gustado enviarle copias a todos los medios más metaleros que igual hacen su aporte mucho mayor en este caso, pero en eso la editorial no saben eso y les queda por aprender sobres los nichos en que se mueven ciertas publicaciones. Como verás más que centrarme en las personas de regiones, fue un sistema de venta “al primero que llame” y  dio la casualidad que en su mayoría eran personas regiones lo cual me alegra porque esa gente valora más las cosas al no tener acceso con tanta facilidad como los santiaguinos.

 

¿Qué pretendes como misión para este libro?

 

Intento mostrar al metal como una cultura o contracultura, pero justamente los libros de metal se van mucho en lo descriptivo, en la crónica, en la historia, pero poco avanzan en el estudio dentro de un concepto artístico, inclusive verlo como un fenómeno sociológico, eso sumado a las anécdotas, biografías e información relevante que todo libro relacionado con un fenómeno musical debe tener. Espero que la gente no metalera, que no tienen idea de esto, logre entender en parte qué significa y qué hay detrás nuestro movimiento.

 

En cierto sentido, atribuyes la pasión por el metal con la libertad generado entre la niñez y la adultez. A tu juicio ¿crees que la imagen del adulto metalero evoca cierto romanticismo por aquellos tiempos?

 

Claro, ese análisis tiene un trasfondo sociológico total, por alguna razón  siempre se ha entendido la juventud como etapa de tránsito hacia la adultez, por ende se le ha invisibilizado como categoría con un cierto valor en sí misma, todo lo que sucede en la juventud es pasajero, los ideales políticos, la estética de moda o incluso los gustos musicales. Es la etapa donde los adultos son tus modelos a seguir, donde eres parte de un sistema de educación formal que te moldea para que seas un ente productivo para el país en el futuro, etc. Todo eso es lo que se dice de la juventud desde el mundo adulto.

 

El metal es un estilo, movida o como quieras llamarle que por muchas razones queda anclado de por vida y por tanto esta teoría sociológica de lo juvenil, no aplica, tampoco creo que exista un romanticismo de aquella época, uno siempre va a extrañar los años en que tenías menos responsabilidades, pero hay que recordar que en aquellos años también querías tener más edad y mayores libertades que se te van dando en la adultez, debido a muchos factores, por ejemplo la independencia económica (para algunos/as), el vivir solo, etc.

 

Se te ha criticado mucho que se habla desde la vereda de la información, pero no de la vivencia. ¿Qué puedes decir al respecto?

 

No me interesan en lo absoluto, me dan risa de hecho. Al respecto te puedo decir que uno como sujeto que observa e investiga, puede acceder al conocimiento de cualquier fenómeno, para eso te nutres de diversas metodologías que provienen desde la antropología, la sociología, historiografía, inclusive el periodismo investigativo te puede dar algunas herramientas. Muchos historiadores del rock han hecho uso irrestricto de eso. Piensa a lo largo del mundo ¿cuántos libros hay de la historia del heavy metal o rock de personas que nunca vivieron los años ‘70 o ‘60, es acaso lo de ellos inválido?

 

O sea, si dijéramos que la construcción de conocimiento se basara en métodos autobiográficos creo que estaríamos mal, el ser un externo también le da una riqueza al análisis puesto que te determina una mayor “objetividad”, un desprejuiciamiento, una mirada holística del fenómeno pues tienes distintas miradas de diversos actores hacía un mismo tema… Pero bueno, explicarle eso a quienes me critican por no haber vivido la época me da lo mismo, que escriban un libro y comparemos, incluso podríamos debatir epistemológicamente que metodología es más adecuada para estudiar un fenómeno como el heavy metal. No me interesa dejar contento a todo el mundo con esto, he recibido felicitaciones de mucha gente y con eso me quedo, peor sería si no fuera metalero, ahí el tema se torna más discutible.

 

¿Quizás para los que sean más cinéfilos y menos lectores, el libro se podría abordar como el documental de Sam Dunn “Metal: A Headbanger Journey”?

 

Él tiene una mirada antropológica muy marcada, y claro que eso converge. Obvio que lo mío contextualizada a lo chileno y escrito, no de manera visual, no tengo ese nivel de presupuesto y contactos, además él lo hace dentro de un contexto mundial, se mete en muchos estilos, hace un desagregado de todo el metal desde sus inicios, la verdad respecto de ese documental simplemente te puedo decir que es de los mejores documentales que he visto. De verdad ese tipo es motivo de orgullo y en lo personal agradezco que su trabajo exista y que buenos que los grandes ídolos del metal se prestaron para el documental.

 

Sientes que el metal después de los ’90 ¿volvió a tener cierto estigma en los medios vetándolo de apariciones, exposiciones, etc.?

 

Hasta el día de hoy tiene cierto estigma, pero en dicha década sufrimos un gran veto porque ya en los ‘90 el metal apareció como un estilo que si tenía fama, los poderes fácticos no podían creer la cantidad de seguidores que había en este país, y claro tuvo que aparecer una megabanda famosa como Iron Maiden para darnos cuenta de que la sociedad ultraconservadora no se había acabado, en el fondo seguíamos gobernados por la derecha de manera simbólica, y de ellos heredamos esta sociedad tan reprimida y conservadora en lo valórico que hoy hace estragos, heredamos un sistema económico y político que aniquila a la clase media y baja, con las AFP, Isapres, con una Educación totalmente mercantilizada que segrega entre ricos y pobres. Han pasado años y seguiremos siendo estigmatizados mientras no cambie el sistema social en su conjunto.

 

Siendo que durante unos años escribiste en Bulldozer ¿cómo fue este proceso de digerir y ampliar tu espectro musical para referirte en algunos capítulos a bandas como Los Trapos, Sol y Medianoche, entre otros?

 

La amplitud en mi espectro musical siempre ha estado ahí, o sea si te contará las cosas que escucho creerás que estoy loco o que soy el máximo posser del universo. Encontrarme con bandas como Los Trapos, Sol y Medianoche, Tumulto, Quilín, etc, es parte del conocimiento que fui adquiriendo a medida que investigaba sobre rock chileno, o sea mínimo, si estaba realizando una investigación sobre el thrash, hay que situarse dentro del contexto global y eso necesariamente te lleva a adentrarte a un movimiento que es el rock chileno, para hablar de eso debía necesariamente investigar, y yo como soy medio obsesivo en lo musical me puse a escuchar y buscar música de todas estas estas bandas e intente a partir de ahí hacer una conexión musical con lo que fue el thrash, como no la encontré lo dejé plasmado en el libro, en el capítulo sobre “El thrash y su relación con el rock chileno”

 

 

 

Y al respecto, ¿no eres un tanto tajante al decir que artistas como Aparato Raro o Valija Diplomática fueron un “nulo aporte” para la época?

 

Lo sigo sosteniendo, creo que ese movimiento pop chileno fue parte de una movida del sistema comunicacional de la época, de establecer un tipo ideal de juventud que se despreocupaba de la contingencia, evidentemente hay algunas bandas como Emociones Clandestinas o Los Prisioneros que son rescatables, pero el resto no mucho, es un juicio personal y lo asumo, aparte musicalmente no me gustan, creo que distan mucho de la calidad musical del pop que se hizo, por ejemplo, en Argentina con Virus y Soda Stereo. Piensa que hay un tema de Engrupo que dice “para qué tengo que estudiar Historia”, quizá estoy haciendo una sobre-lectura de ello, pero para qué estudiar historia, dejemos a los detenidos desaparecidos, la tortura y a la UP en el pasado, “mejor bailemos este ritmo” o sea qué aporte hay ahí, por favor. Claramente es una banda funcional a un sistema dictatorial como el que tuvimos.

 

¿A qué debes que en la gran mayoría de los casos, el metal, para sus feligreses, sea un “compromiso con el movimiento”, como bien lo dices en tu libro?

 

El metal se perpetua porque predomina el elemento musical más que lo estético, pero también juega un papel importante en lo afectivo tribal, un compromiso constante con el movimiento porque tú vas legitimando un modo de vida distinto al resto asistiendo a conciertos, opinando de música. No implica el no trabajar, no seguir reglas. Sin embargo, he leído y escuchado verdaderas pelotudeces de otros metaleros, cosas muy absurdas que no las comparto: algunos creen que ser metalero es ser cabeza hueca y andar con el ceño fruncido todo el día. En lo personal me gusta mi trabajo, me interesa la contingencia política, el fútbol, trato de cultivarme en otras áreas, no soy un intelectual ni nada de eso, pero me gusta el área en que trabajo que es la educación y a la vez soy metalero y bastante comprometido con el movimiento como me preguntas tú, este libro es justamente para que el mundo no nos mire como una manada de subnormales.

 

Cambiando de tema, a tu juicio, ¿Feedback vendría a ser la primera banda de metal en Chile?

 
Puede ser que para algunos sí, pero Feedback no se relacionó tanto a los metaleros, más bien fue un primer intento por hacer algo más acelerado, pero eso no quiere decir que sea la primera banda de metal. El reconocimiento como pionero te lo dan los que son parte del movimiento, público, bandas, periodistas, etc. Piensa que cuando Sam Dunn quiso saber la primera Heavy metal recurrió a los metaleros para saber y se llegó a consenso que es Black Sabbath, claro no falta el outlier que te dice que no, que para él la primera banda heavy metal es Cream o Blue Cheer, en fin.
 
 
Y según tú, ¿cuál crees que fue la primera y por qué?

 

Para mí la primera banda de metal en Chile es Massacre. Ellos fueron gestores de los primeros eventos, ellos crearon un movimiento, hubo una ruptura con lo estético y sonoro muy fuerte respecto a la generación de rock anterior, así lo hizo Slayer en USA, Kreator en Europa, no hay que buscar más allá. Feedback tuvo su aporte al rock chileno y en lo personal me gusta su música, pero no son la primera banda de metal en Chile.

 

Finalmente ¿el texto tendrá algún tipo de lanzamiento oficial?

 

6 de Junio a las 19:30 hrs en el Centro Cultural de España, entrada gratuita. Esto queda en Av. Providencia 927, Metro Salvador. Por tanto dejo a todos los lectores de esta entrevista invitados, de fondo tendremos un show de lujo y especial de la banda Massacre. Mientras más metaleros o punkies vengan, mejor. Ojalá el evento se llene y sea una gran fiesta, he puesto mucha sangre, sudor y lágrimas en esto para que salga de la mejor forma.

 

 

Juan Guillermo Carrasco

Tags: 

COMENTARIOS

Contenido Relacionado

Tipo Banda Título Hace...
Entrevistas Massacre Maximiliano Sánchez, autor de “Massacre: 30 años de thrash metal” 10 meses 3 semanas