TRIVIUM

¡La Vertiginosa Cruzada!

Con su tercer disco editado vía Roadrunner Records, el fabuloso e imprescindible “The Crusade” y un promedio de edad que apenas se empina por los 21 años, los “chicos” de Orlando, Florida, la tierra de los parques de diversiones, están tomando al mundo metálico por asalto, para demostrarles a todos que los sucesores naturales de Metallica ya están aquí y vienen más salvajes y talentosos que nunca. Las 60 mil copias vendidas en el primer día de lanzamiento sólo en el Reino Unido, así lo parece confirmar.

 

Para entender la fluida y espectacular fusión de las diferentes vertientes sonoras del metal de todos los tiempos que forman parte de la propuesta musical de Trivium, es bueno “estudiar” un poco, buscar la génesis, ir a las fuentes y desempolvar alguna vieja enciclopedia. Claro, porque el nombre de la banda está tomado del milenario latín, de un vocablo compuesto que fusiona dos términos TRI (que en castellano significa trío o tres opciones) y VIUM (que en castellano significa vía o camino). De hecho la palabra TRIVIUM se utiliza para denominar a la “Teoría de la Educación”, materia fundamental en las universidades de la Edad Media para referirse al nacimiento de las “Artes Liberales”.

 

El “Trivium” incluía a tres de las siete artes liberales relativas a la elocuencia, las que son conocidas y aceptadas hasta hoy como la gramática, la retórica y la dialéctica (o lógica), los tres aspectos básicos del conocimiento humano. Así, la gramática opera como mecánica del lenguaje; la lógica es la mecánica del pensamiento y el análisis; y la retórica es el uso del lenguaje para instruir y persuadir. El “Trivium” era materia obligada para poder entender y pasar al estudio del “Quadrividium”, que incluía las restantes 4 artes liberales: la aritmética, la geometría, la música y la astronomía, materias que, a su vez, eran obligatorias y esenciales para estudiar y comprender en forma seria la filosofía y la teología.

 

Como ven, en el camino se van agregando más y más elementos, lo que resulta en una perfecta metáfora para comprender el por qué del sonido de la banda de Orlando, donde son fácilmente reconocibles las influencias del metalcore, el thrash metal e incluso hasta del glam metal. Tres corrientes, tres vertientes, tres caminos, Trivium la banda.

 

UN INICIO DIRECTAMENTE DESDE EL INFIERNO

 

Para llegar a conformar el line-up actual de Trivium, el baterista y fundador de la banda, Travis Smith debió recorrer un largo camino. El grupo partió en los albores de 2000 y después de tocar varias veces en fiestas del colegio, el vocalista original dejó el conjunto. Fue entonces cuando Smith encontró a Matt Heafy, un guitarrista y vocalista de madre japonesa y padre norteamericano, quien había ganado el premio al Mejor Guitarrista en los Orlando Metal Awards.

 

El primer demo con material inédito de la banda, fue registrado a principios de 2003, tras lo cual el grupo firmó con la disquera alemana, Lifeforce Records y grabaron su disco debut “Embers to Inferno” como un power trío. Después de varias formaciones, encontraron al guitarrista Corey Beaulieu, un dedicado músico de death metal que atrajo nuevas influencias al seno de la banda. Pero encontrar un bajista fue aún más difícil. Numerosos instrumentistas de las 4 cuerdas entraron y salieron del grupo antes que Paolo Gregoretto llegara, justo antes de una importante gira como teloneros de Machine Head. Sintiéndose tan seguro de la banda y de su posición en ella, Gregoletto dejó su otro grupo, Metal Militia, para ser parte única y exclusivamente de Trivium.

 

Por fin con una formación estable y conscientes de su real potencial, Trivium fue contratado por la multinacional independiente de origen holandés Roadrunner Records, con quienes editaron se segundo disco, “Ascendancy”, un álbum que supuso un paso gigantesco para la difusión de la banda en todo el mundo y que los llevó directamente hasta el escenario del mítico Ozzfest, un gran trampolín mediático para cualquier conjunto del orbe.

 

“Ascendancy”, sin duda, mostró una propuesta fresca, renovada y con un gran protagonismo del dueto de guitarras de Heafy y Beaulieu, que a pesar de su gran juventud, se mostraron como auténticos posesos de los riffs y los solos, ganándose elogiosos comentarios de “pesos pesados” de la historia del metal como Kirk Hammet, Kerry King y Zakk Wylde. Además, el disco figuró dentro del Top 5 de los mejores álbumes metaleros de 2005 en las prestigiosas revistas europeas Kerrang y Metal Hammer.

 

ASCENSO Y CRUZADA

 

Así llegamos al presente y la actualidad más inmediata de la banda, con la edición de “The Crusade”, un disco donde Trivium deja casi totalmente de lado su vertiente más metalcore, al igual que las voces guturales, para centrase en las raíces más puritanas del thrash metal, combinada con sutiles toques de glam. Canciones espectaculares, de un alto octanaje y con las pulsaciones a mil por hora, como ‘Ignition’ y ‘Detonation’ así lo grafican y la celebrada frase “Thrash ‘till die” vuelve a cobrar sentido para toda una nueva generación de jóvenes metaleros.

 

En cambio ‘Anthem (we are the fire)’ podría constituirse en un auténtico himno del glam metal ochentero en pleno 2006. Mención aparte merece la instrumental ‘The Crusade’, que cierra el álbum en forma gloriosa, mostrándonos a un cuarteto de jóvenes músicos totalmente inspirados y con la sensación indeleble que, efectivamente, estos chicos podrían ser la próxima gran banda que revolucione los cimientos del metal, tal como lo hizo Metallica dos décadas atrás.

 

Así es a groso modo “The Crusade”, un disco donde la brutalidad y la técnica de las guitarras a lo Bay Area de Metallica y Testament, se fusionan con pasajes gancheros que podrían recordar a grupos como Dokken o Skid Row. Esa es la fluidez abismante de Trivium para mezclar sonidos, sin perder un ápice de naturalidad y actitud. Lo mismo que las nuevas voces “limpias” de Matt Heafy, que suena como un joven y adolescente James Hetfield. Pero como siempre ocurre, cualquier cambio más bien radical, no está exento de críticas o cuestionamientos por parte de la prensa y los fans.

 

Al respecto, su baterista y fundador Travis Smith ha dicho que ““Embers to Inferno” fue un disco difícil, no estábamos muy contentos con la compañía y además la formación era distinta, éramos un trío y la música era muy diferente, más básica. “Ascendancy” fue una notable progresión, pudimos hacer cosas que habíamos tenido que dejar fuera de “Embers to Inferno”, y quedamos mucho más contentos, pero con este tercer álbum hemos hecho el disco que de verdad queríamos escuchar, esa puede ser la principal razón de que hayamos cambiado tanto”. Y se apura en afirmar que “creo que la gente esperaba oír la continuación de “Ascendancy”, pero hemos querido huir de eso, tanto de “Ascendancy” como de “Embers to Inferno”. Queríamos dar un paso adelante, ese era nuestro primer objetivo, eso y escribir temas que puedan ser clásicos en el futuro”.

 

Pero Travis Smith se ha referido en profundidad a varios aspectos y temas relacionados con el trabajo efectuado por la banda en “The Crusade”, y uno de ellos es la relación con su productor Jason Suecof: “Estamos realmente a gusto trabajando con Jason, es una gran persona, vive muy cerca de nosotros y sabe lo que queremos perfectamente. Andy Sneap es un gran productor y tiene unas ideas realmente sorprendentes e hizo una gran labor mezclando el disco, pero para nosotros es mucho más importante sentirnos a gusto con la persona con la que trabajamos cara a cara en el estudio. Jason empezó con nosotros y es la persona que mejor conoce a Trivium”.

 

Otro tema comentado por el baterista fue el notable trabajo de guitarras que presenta “The Crusade”: “Definitivamente las guitarras son una parte muy importante de Trivium, además, en este disco, hemos querido mostrar una mayor técnica y crecimiento como músicos. Queríamos solos y más largos, eso era lo principal, no queremos estancarnos, sino llevar las guitarras más allá, explorar todo lo que pudiéramos. Es la evolución natural de la banda y de las influencias musicales que cada uno tiene, por ejemplo, a Corey le gustan mucho los guitarristas rápidos y espectaculares, el estilo neo clásico, también a Matt, aunque son dos instrumentistas muy diferentes. Creo que forman un buen equipo, tienen un sonido muy diferente el uno del otro, y una visión muy distinta de la guitarra, pero aún así están muy compenetrados”.

 

Sobre las comparaciones con Metallica, especialmente por la voz de Matt que suena muy en la vena de James Hetfield, Travis Smith aclara: “Sí, nos lo han comentado. Matt comenzó cantando de forma muy distinta. Al principio teníamos un cantante, pero gritaba más que otra cosa. Con Matt ha sido diferente, su voz ha ido evolucionando notablemente. En “Embers to Inferno” no había muchas líneas vocales, pero con “Ascendancy” mejoró bastante, ha llevado su voz a un plano más principal. Él quería hacerlo más heavy, ir en la onda de Chuck Billy o algo así. Si haces heavy metal tienes que cantar, no va a ser Rob Halford, pero sí ha querido cantar, además para hacer metal no hay otra opción. Efectivamente, se parece a James Hetfield, pero es como él quiere cantar”.

 

Por otro lado, también se ha referido a los problemas para encontrar un segundo guitarrista y un bajista y establecer finalmente un line-up definitivo a partir de “Ascendancy”: “Corey es un gran músico y ha estudiado mucho, era fan del grupo, y como quien dice fue la opción natural. Un año después, cuando yo estaba grabando con mi propia banda, estaba en el estudio con Jason Suecof, y me enteré de que Trivium ya no tenía bajista. Cuando volví al grupo, probamos a un montón de bajistas, hasta que apareció Paolo, lo tomamos para hacer la gira que teníamos con Machine Head, encajó bien en el grupo y se quedó, y finalmente encontramos la formación definitiva de Trivium”.

 

Hoy esta banda que poco a poco se consolida en la escena internacional, no sólo deslumbra con sus trabajos de estudios, sino que también lo hace arriba del escenario y eso lo podremos confirmar en su inminente gira europea teloneando a Iron Maiden, en un montón de conciertos junto a la Dama de Hierro:

 

“Creo que es una gran oportunidad, de alguna manera apoya más la teoría de nuestro alejamiento del metalcore, pero creo que la gente que ya nos conocía tiene la oportunidad de ver nuestra progresión, y los que no, pueden observar cómo hemos crecido como músicos y ampliado nuestras miras. Desde luego va a ser fantástico, un gran suceso para todos, un tour inolvidable”, ha dicho Travis.

 

Y sin duda que “The Crusade” apunta a convertirse en eso, en un disco inolvidable con el paso del tiempo, en un clásico eterno e inmortal. Por lo pronto y luego de su extenso tour por Europa teloneando a Iron Maiden, la banda se presentará en Nueva Zelanda, Australia y Japón. Luego de eso, quizás sea el turno de extender su cruzada hasta Sudamérica. Vayan aprendiendo la lección para que Trivium los pille confesados.

 

Cristián Pavez

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