THERION

Divagaciones Cabalísticas

Es poco lo que se puede entender tras el velo negro de un lanzamiento de los suecos de Therion, pero mucho lo que se puede vagar entre sus líneas. “Gothic Kabbalah” despierta la curiosidad de conocimiento de ciencias ocultas y filosofías antiquísimas. ¿Qué oscura tradición o sabiduría traen esta vez?

Cábala, y gótica más encima... ¿o goda será? De partida, el título del nuevo disco de Therion es oscuro y nebuloso. Considerando que la cábala está de moda en el mundo del entretenimiento gracias a Madonna y Britney Spears, quienes públicamente hacen “gala” de su “doctrina”, el intento de Therion bien puede malinterpretarse como una oportunidad de “ampliar” su público o, bien, como una alusión cuyo mensaje oculto puede pasarse por alto fácilmente, o incluso ni siquiera comprenderse.

Con serio sarcasmo el guitarrista de Therion, Kristian Niemann, diría acerca del álbum “Gothic Kabbalah”:

“¡Así es! En este álbum estamos muy influenciados por Madonna, Britney Spears y otras personas inspiradoras que pudieron haber mencionado la palabra Cábala. Estos brillantes artistas han puesto realmente un alto estándar en términos de integridad artística y música inspiradora y por eso es que nosotros estamos orgullos de tratar de seguir sus pasos con este trabajo”.

A simple vista, hay siglos de diferencia entre la Cábala y la tribu goda que invadió el sur de Europa en el último aliento de la Antigüedad, miles de kilómetros de distancia, pero bajo una mirada más profunda, su relación está aun más escondida.

La Cábala se conoce, entre muchas otras cosas, como un conocimiento esotérico de Dios, de su trascendencia e inmanencia, siendo su vínculo con la creación un tema de suma importancia en estas materias. Esta práctica viene de la tradición hebrea y se le llama también misticismo judío. Órdenes ocultistas sin embargo, afirman que se originó gracias a la filosofía griega y que se mantuvo viva en la tradición mágica de la civilización occidental.

Como indican los de Dragon Rouge (Dragón Rojo), a los que Therion está ligado de forma expresa, la Cábala tiene dos caras. Su lado claro representa “los principios matemáticos y geométricos con los que Dios creó el mundo”, mientras que el opuesto se llama Qliphoth y corresponde a los preceptos del caos y dimensión fraccionaria fractal del cosmos, es decir, a su irregularidad regular y escabrosidad.

Este es el lado oscuro. “Son las fuerzas divisorias y destructivas”, dicen sus postulados. “La Cábala Qliphotica utiliza las fuerzas de la destrucción para librar a sus adeptos de las limitaciones de la creación y a través de ellas podemos aprender a crear (...) Lucifer y los ángeles caídos fueron los primeros que usaron los poderes del Qliphoth para liberarse de Dios. Los principios de la luz mantienen a los ángeles y al resto de la creación firmes en sus círculos predestinados. Las fuerzas oscuras rompen estos círculos y permiten que la voluntad libre y la existencia individual independiente de Dios sea posible”.

¿Pero de acá se desprende el nombre “Ghotic Kabbalah”? Al parecer, no. Incluso, más de algún entendido confundió el título y pensó que se trataba de la Goetia, o Magia Goética, parte del Qliphoth (Goetic Kabbalah), unas prácticas rituales cuyos seguidores utilizan para convocar a fuerzas oscuras personificadas en distintos demonios. ¿Qué relación existe entonces?

Por más que se haya querido restringir el estudio de la Cábala a sólo algunos rabinos judíos, con el propósito de evitar que ciertas herejías pudiesen generarse por sus múltiples interpretaciones, nada impidió que en el siglo XVI el místico Johannes Bureus fusionara la Cábala y su sistema rúnico llamado Adulruna, usado por Dragon Rouge dicho sea de paso. En la antigua lengua germánica y nórdica, la palabra runa significaba “secreto”, “misterio”, “sabiduría oculta” o “susurro secreto”, y en un nivel profundo sus signos “simbolizan las fuerzas del Universo y describen la espiritualidad oculta de los nórdicos”, indican estos magos.

Así, la ciencia de las runas es la iniciación a la tradición goda, a la sabiduría de sus secretos, a los misterios de Odín, y también a la licantropía y la necromancia, como aseguran los miembros de Dragon Rouge. Esta magia gótica además, “está conectada con el lado de la noche y los misterios oscuros (...) hacia una dimensión mítica donde el hombre se convierte en dios”, lo que guarda cercana relación con la filosofía del sendero de la izquierda.

Esto, mezclado con el misticismo importado desde la raza judía o la filosofía griega por Bureus, se convierte en lo que es la cábala gótica, o dicho también, la cábala rúnica. Hay un libro sobre el tema escrito por Thomas Karlsson, fundador de Dragon Rouge y asesor letrista de Therion desde 1996, llamado “Adulrunan Och Den Gotiska Kabbalan”. Lamentablemente y para hacer las cosas más complicadas, esta única alusión al asunto está sólo en sueco y aún no se ha traducido siquiera al inglés.

Varias interpretaciones y especulaciones se han hecho entonces acerca del contenido del próximo álbum de Therion... Que el ojo de Shiva aparece en la carátula, que la estrella Qliphotica representando al Árbol de la Muerte también tiene su lugar. “Las runas expelen la palabra de Dios”, dice una de las letras de “Gothic Kabbalah”. “Algún día, los hombres libres encontrarán la cura para todos los dolores”. Y quedan muchas, demasiadas preguntas. ¿Cuál es el talismán de la cábala goda? ¿Cuáles son los tres tesoros? ¿Las reliquias de Cristo acaso? ¿Hacia adónde conduce el camino de Arcany? ¿Qué atan las cadenas de Minerva? ¿¡Quién es Sophia!?

El 12 es el día que este disco –nuevamente– doble de Therion sale de lo oculto y lo místico hacia la luz y lo palpable, un álbum que da para vagabundear en pensamientos a través de sus analogías. ¿Quedarán disipadas las dudas luego de su lanzamiento? Lo más probable es no. Por el contrario, la oscuridad revelada casi nunca es asimilada, lo escondido mantendrá su velo negro porque a la luz del día no se acepta, se pasa por alto incluso, y su conocimiento continuará siendo abrazado por quienes se decidan a vivirlo, experimentarlo y practicarlo, no sólo observarlo. Lo demás son puras divagaciones. Es uno el que tiene que acercarse a estos asuntos, no el asunto hacia uno. No hay invitaciones o regalos. Es voluntad propia. Esto es serio. Muy serio.

Jorge Ciudad

tags

Contenido Relacionado