Suede: Apto para piel sensible

La saludable segunda etapa del quinteto inglés
Suede: Apto para piel sensible

Hace 20 años la banda británica legítima heredera del glam según el evangelio de David Bowie, se volcaba al pop con ‘Coming up’ y devoraba al mundo con singles imbatibles como ‘Trash’ y ‘The Beautiful Ones’. Luego vino la debacle, la separación, la resurrección más allá de la nostalgia y las lecciones del pasado. Ahora insisten con un nuevo álbum y se acercan a su obra maestra “Dog Man Star”.

si hubiera sido un número de cabaret, Suede arrancó como la figura estrella, la chica rutilante y deseada por todos, que fue envejeciendo hasta quedar rezagada y confundida como una más en un cuerpo de baile que tampoco supo renovarse, como fue el brit pop a mediados de los noventa. Los londinenses dieron el pitazo antes que Blur y Oasis, campeonaron con el debut homónimo de 1993, repitieron el título como los mejores al año siguiente con “Dog Man Star”, y en 1996 celebraron otro triunfo gracias a “Coming Up”. Álbumes imprescindibles, perfecta combinación de guitarras dinámicas y coros gancheros para relatos y reflexiones sobre juventud, drogas, amoríos y alienación urbana, un derrotero que además explica la estrategia del rock inglés tratando de presentar batalla al grunge, cuando asumió que la defensa de la isla debía basarse en bastiones nacionales como David Bowie y The Smiths -las armas por las que se decidió Suede-, mientras Oasis cogía la bandera de The Beatles y los Stones, y Blur los colores de The Kinks.

Para el quinteto luego vino el descenso con discos flojos, más alcohol del necesario, excesos de comida -los kilos del guitarrista Richard Oakes eran tema de revistas-, y el abuso de drogas nada glamorosas. A pesar de su aspecto de dandy, una combinación entre modelo de pasarela y poeta, el líder Brett Anderson abrazó el crack y la heroína, y el grupo entero se desvaneció hasta desaparecer sin pena ni gloria en 2003. En 2010 se reagruparon y tres años más tarde editaron el convincente “Bloodsports”.

Una vez que venció los vicios narcóticos y se concentró en la paternidad -tiene un hijo de tres años-, Brett Anderson se siente afortunado. “Tengo suerte de estar aquí, creo, y todavía me preocupan las consecuencias, lo que le hice a mi cuerpo. Hay una voz al fondo de tu cabeza diciendo ‘no deberías estar haciendo esto’. Pero es una voz pequeña, y la silencias. Luego se hace más fuerte y más fuerte, y de pronto tienes un momento en que te despiertas y estás en una encrucijada”.

Anderson dice que los años fuera de Suede lo aterrizaron. Nunca abandonó la música pero la relevancia de su trayectoria solista fue considerablemente menor, incluyendo un fallido dúo junto al ex guitarrista original del conjunto, Bernard Butler, bajo el nombre The Tears. Para el vocalista ahora se trata de corregir los errores en esta nueva etapa. “Comprendes la posición privilegiada en la que estás, que al comienzo no te das cuenta”.

Con esa perspectiva, Suede ha tenido el buen gusto de ofrecer más que recuerdos a sus seguidores y nuevas generaciones. Cuando publicaron “Bloodsports”, para el líder se trató de un nuevo debut, por lo que este último lanzamiento, “Night Thoughts”, aspira a la relevancia de “Dog Man Star”, cuando Suede alcanzó cuotas de dramatismo y sofisticación a distancia de lo que ofrecía en ese momento el panorama del brit pop.

El nuevo trabajo se grabó en Bruselas nuevamente bajo la producción de Ed Buller, y contiene orquestaciones y una propuesta cinematográfica no solo en su concepción y desarrollo musical, con una canción de arranque como la majestuosa ‘When You Are Young’ que semeja los créditos iniciales de una súper producción fílmica, sino que se acompaña de una cinta de título homónimo al álbum, dirigida por el reputado fotógrafo Roger Sargent, quien antes trabajó junto a The Libertines. La película es un raconto a partir del suicidio de un hombre en una playa, quien se sumerge en el mar mientras episodios claves de su vida se exhiben en compañía de los doce temas del álbum. El resultado, el sabor final de “Night Thoughts”, sugiere que la meta de alcanzar la calidad de sus primeros títulos ha sido superada.

Para Anderson "Hay un balance entre sonar como tú mismo y no ser una auto parodia”, y se entiende el alcance cuando se enfrenta un álbum que busca la grandilocuencia sin renunciar al pop rock ansioso de buenas posiciones en los rankings.

Si esta es una segunda parte de Suede, el líder quiere que sea memorable más allá de la nostalgia. “Cuando nos reunimos fue importante no terminar tocando en el circuito de festivales. Cualquiera puede subir y tocar las viejas canciones, pero queríamos movernos hacia adelante y hacer nuevo material que nos ampliara creativamente. Hacer ‘Bloodsports’ y la recepción que tuvimos nos sugirió que teníamos un futuro, que la gente todavía estaba escuchando”.

Marcelo Contreras

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