PESCADO RABIOSO

Cuando la poesía sangra
PESCADO RABIOSO

Está claro que los gringos y los ingleses inventaron el rock y nos dan maestría a la hora de hablar de música, pero ¡vaya! que tenemos bandas grandiosas en esta parte del planeta. Así es queridos lectores (ojalá sean más de tres), por fin ha llegado la hora de reconocer a nuestras propias joyitas rockeras, esas que a la sombra de las grandes agrupaciones extranjeras han dejado su huella en la música popular sudamericana estableciéndose como bandas de culto.

 

Y, obedeciendo a la naturaleza cabrona de esta columna, vamos a comenzar por la que yo considero la más grande de todas, me refiero a Pescado Rabioso, la memorable agrupación, originalmente, del “flaco” Luis Alberto Spinetta, Black Amaya y el “Bocón” Osvaldo Frascino.


Es verdad, hay gente que debe escucharla desde hace muchísimo tiempo y que podrían contar muchos más detalles acerca de esta amada agrupación, pero en mi caso el primer acercamiento fue en el año 1994, cuando en mi afán por buscar más bandas de punk argentino, me dirigí a la Cemento, cuando esta clásica desquería era lugar obligado para enterarse de las últimas novedades. Así fue como llegué a un nombre que me asimilaba algo muy punk: Pescado Rabioso, “Desatormentándonos”.

Mi sorpresa fue mayúscula, esos guitarreos intensos y la poesía violenta de sus letras francamente fue algo hipnótico y canciones como "Serpiente (viaja por la sal)", "Dulce 3 Nocturno" y "Monstruo de la Laguna", que implícitamente poseen un mensaje libertario extraordinario, calaron profundo en mí y, desde esa oportunidad, me interesé más en el grupo y su discografía.

Una de las mayores gracias que para mí tiene el grupo, es que encuentra una raigambre que va más allá de lo meramente musical, que sin duda ya es algo extraordinario debido a que la calidad de las composiciones es algo simplemente sublime, pero más allá de eso, una vez más la actitud y postura de una banda frente a la vida es lo que realmente me atrae. Pescado Rabioso es un grupo que derrocha un coraje único, canalizado mediante un virtuoso hard rock blusero que logró revolucionar el rock argentino, que en el lapso 70-73, según la óptica del grupo, era conformista y dormida.

 A pesar de que me inclino por su opera prima “Desatormentándonos” de 1972 o “Pescado 2” de 1973 , para la gran mayoría “Artaud”, editado ese mismo año, es el gran disco de la banda, a pesar que en rigor corresponde a un álbum de Spinetta firmado con el nombre de Pescado Rabioso. Es que para el “flaco”, Pescado, simplemente fue él.

Tanto ha sido el impacto del lanzamiento que recientemente fue elegido por un selecto grupo de especialistas designados por la revista Rolling Stone (Charly García, Andrés Calamaro, Fito Páez, León Gieco, Gustavo Cerati, Gustavo Santaolalla, Roberto Pettinato, entre otros) como el mejor disco de la historia del rock nacional argentino.

Uno de los puntos que demuestra la actitud que me gusta mucho de la banda y que denota la consecuencia con su visión de mundo, es un hecho que la llevó a revelarse en contra del medio ya que muchos teatros se negaban a permitir espectáculos de rock, lo que significó ingeniárselas para tocar en carpas de circo y escenarios itinerantes… Los acordes bluseros y la poesía que sangra en cada una de las canciones de uno de los grupos más grandes de rock argentino comienza la saga de bandas de culto sudamericanas para llevárselas hasta la tumba.

Cristian Jara B.

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