PAIN OF SALVATION

Un Vacío en el Elemento Perfecto

“Scarsick” es el nuevo álbum de estos suecos que están dejando cabeza abajo al mundo del metal progresivo con una música sumamente humana e impredecible, por más que el flamante trabajo se trate de lo que todos sus seguidores han estado esperando por media década: la continuación conceptual de “The Perfect Element Part I”.

El rock progresivo es en parte progresivo porque su música intenta ampliar los márgenes impuestos en el pasado y busca nuevos horizontes con cada nuevo trabajo. Evoluciona y se desespera con la inercia, no soporta estar congelado ni girar en círculos persiguiendo su propia cola.

Ese es el común denominador de estas bandas en lo que metal se refiere, pero los suecos de Pain Of Salvation, al parecer, van mucho más allá de sólo empujar fronteras. Las fantasías de sus conceptos y música se incorporan a la realidad, trascienden de un disco de plástico hacia la existencia misma, recogen impresiones de su tiempo y las transforman en hechos y versiones que cobran vida propia, como si la música continuara fuera de sus surcos y se extrapolara a la vida misma, con finales abiertos que invitan al mundo que los descubren a ser parte de un colectivo que empieza a mirar su entorno con otros ojos y hablar de lo que lo rodea con un nuevo lenguaje.

¿Puede influenciar tanto en la vida y la realidad una música de este tipo? Bien, eso es lo que siempre ha buscado Pain Of Salvation, pues como dijo alguna vez el líder de este conjunto, el cantante y guitarrista Daniel Gildenlöw, “verás crecer a este concepto más allá del disco”. Al final, se transforma en una música humana no por el obvio hecho que esté escrita por personas, sino porque vive, respira, crece, piensa, crea y muere, sin contar lo impredecible que son las rutas de Pain Of Salvation. 

“Scarsick”, el nuevo trabajo de los escandinavos, no podía estar exento de un desarrollo temático, como es –quizás la única– costumbre en la banda. Esta vez sin embargo es diferente, porque se detuvieron a observar qué realidades habían generado las letras del disco “The Perfect Element Part I”, lanzado en 2000, y decidieron recogerlas para elaborar un nuevo concepto. Así es, lo que muchos fanáticos de Pain Of Salvation estuvieron especulando acerca de la realización de “Scarsick” es cierto, ya que es finalmente la esperada continuación de aquel trabajo grabado hace siete años y que tanto había marcado al conjunto y sus seguidores, hecho que pone fin a las discusiones acerca del contenido de este álbum...

Según palabras del propio Gildenlöw, “The Perfect Element” trataba de un hombre y una mujer que “la sociedad calificaría como personas disfuncionales” y tienen un vacío que intentan llenar con estímulos del exterior. El personaje masculino cae en un abismo mental y llega hasta un punto sin retorno por culpa del estilo de vida al que sucumbe, a los excesos que se somete para tapar sus inseguridades y miseria.

El álbum aquel termina con el protagonista tirado en el suelo y ahí es donde empieza el concepto de “Scarsick”. “Había estado ahí botado en el piso como por siete años o algo así, por lo que pensamos que ya era hora de visitarlo y saber cómo lo estaba pasando”, bromea seriamente Gildenlöw. Y efectivamente, estaba ahí, tirado, sin moverse, con un televisor encendido en la pieza. “El mundo exterior y la sociedad contemporánea se muestran a través de la televisión y es una forma muy interesante de conocerlos” comenta el músico, “porque dice mucho sobre cómo enmarcamos el mundo y cómo queremos que sea... las cosas que nos dicen y que no nos dicen en la televisión”.

¿Qué es lo que muestran estas imágenes? El tema ‘Cribcaged’ lo escupe: “all the widescreen showing nothing (toda la pantalla mostrando nada)”, nada, aunque sintonice un flujo de cuadros cuya insistencia va enfermando a este hombre... “Gorgeous people... successful people... dressed up people... smiling people... famous people... wealthy people... todas personas al fin al cabo... Si la televisión enseña el mundo como el ser humano quiere que sea, ¿entonces tales estereotipos se transforman en los ideales efímeros y huecos de la sociedad? ¿En ideales que no son nada? Así decanta el concepto de “Scarsick” hacia la realidad, con gente tratando de llenar sus propios vacíos con otro vacío ajeno y masivo...

Las canciones se desarrollan de un modo que mientras van transcurriendo las canciones, más visible se vuelve el personaje, explica Gildenlöw. Esto, por una razón que es más simple de lo que parece: “Hemos tratado de esconderlo lo más posible porque no queremos que la gente compre “Scarsick” porque es la continuación de “The Perfect Element”. ¡Queremos que compren “Scarsick” porque es el mejor puto disco disponible en este momento sin ninguna competencia! Y sólo como un bonus, se trata de la segunda parte de “The Perfect Element””, dice Daniel.

Esas palabras de confianza y seguridad contrastan con las que del 2000, cuando hablaba acerca del lanzamiento de “The Perfect Element Par I”. “Cada álbum que hacemos tiene su propia personalidad y sonido, pero nunca me siento realmente satisfecho por cómo resulta un disco”, decía un más joven pero no menos experimentado Daniel Gildenlöw, pues desde 1984 con sólo 11 años, cuando armó la banda Reality, que ha llamado la atención de los grandes medios suecos. “No puedes estar siempre satisfecho, no creo que sea bueno sentirte completamente satisfecho porque es unas de esas cosas que te empujan a hacer cada vez mejores trabajos”.

¿Qué pasará ahora con el desgraciado protagonista de “Scarsick” una vez que la música trascienda a la realidad, como sucede con los discos de Pain Of Salvation? Muchas puntuaciones perfectas y los pronósticos que elevan al álbum como candidato para ser lo mejor del mundo progresivo versión 2007, seguramente harán que no quede en el olvido...

Jorge Ciudad

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