Michael Jackson desde una óptica rockera

El Rey del Pop y su nexo con Eddie Van Halen y Slash

Michael Jackson le dio una victoria a Eddie Van Halen, pero le quitó otra. Cuando el guitarrista recibió un llamado telefónico de Quincy Jones, el productor de “Thriller”, pensó que era una pitanza y lo agarró a puteadas. Para compensar a su veterano colega por los improperios, aprovechó un break de Van Halen para visitarlo en el estudio y colaborar con un solo de guitarra. Sin saber que estaba a punto de involucrarse en uno de los discos más importantes de todos los tiempos, Eddie llegó a ver a Jones, escuchó la versión original de 'Beat It' y le preguntó a su anfitrión qué buscaba. “Haz lo que quieras”, le dijo el viejo Quincy, confiado en la oreja de su invitado. Van Halen pidió cambiar un segmento entero del tema con tal de insertar un glorioso solo que bordea los veinte segundos, un trabajo que en total le tomó apenas media hora. Jackson, que únicamente llegó al término de la sesión a escuchar el resultado final, quedó asombrado con el input del guitarrista y le agradeció sus mejoras a la canción, cuyo destino sería convertirse en un clásico tal como el resto del disco. 'Beat It' fue distinguida con un Grammy a la mejor grabación del año y es una de las medallas más brillantes en el uniforme de Eddie Van Halen, pero también fue uno de los singles que puso a “Thriller” en el número uno de las listas, inamovible al punto de afectar el rendimiento comercial de los propios Van Halen, cuyo disco “1984” permaneció varias semanas en el segundo puesto sin poder quitarle el sitial de honor a Jackson.

Michael Jackson fue un modelo para Slash, aunque también resultó ser un factor en el quiebre de Guns N' Roses. Se conocieron en las sesiones de grabación del single 'Black or White' del disco “Dangerous”, cuyo riff principal usualmente se le atribuye de forma errónea a Slash, porque la parte que le corresponde en la versión de estudio es solamente el ruidoso inicio que precede al tema, aunque luego el guitarrista la tocaría completa en la gira del álbum. Slash acompañó a Jackson en más de cincuenta fechas en vivo, un período en la carretera que los acercó y que afianzaría un fructífero vínculo entre ambos, del que saldrían posteriormente más colaboraciones. Mientras esto ocurría, los Guns N' Roses se volvían cada vez más grandes, y aunque nunca alcanzaron las alturas del Rey del Pop en cuanto a masividad (¿quién hubiese podido?), Slash tomaba nota de todo lo que veía cuando estaba en el entorno del monarca. “Ninguna persona a su alrededor era completamente digna de confianza”, afirmaría con el paso de los años sobre el enviciado círculo que frecuentó. En la interna de los Guns, la relación entre su guitarrista y Jackson causó una ruptura con Axl Rose, quien por aquel entonces ya había revelado los abusos sexuales que sufrió cuando niño. Que Slash trabajara con un personaje que estaba en la mira de la justicia por acusaciones de pedofilia enfureció al temperamental vocalista. Según su ex manager, Doug Goldstein, la polémica alianza fue el comienzo del fin para la banda.

Andrés Panes

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