Marilyn Manson: 20 años de “Antichrist Superstar”

El momento en que el Reverendo conquistó al mundo
Marilyn Manson: 20 años de “Antichrist Superstar”

El largo camino hacia el Infierno, o cómo un pequeño gusano logró salir en la portada de la Rolling Stone.

“Quiero crecer, quiero ser una gran estrella del Rock ‘n’ Roll. Quiero crecer, lo quiero ser, para que nadie joda conmigo”. El estribillo de ‘Lunchbox’, el segundo single de “Portrait Of An American Family”, el disco debut de Marilyn Manson, ciertamente se convirtió en una profecía autocumplida cuando el 8 de octubre de 1996, “Antichrist Superstar” debutó directo en el top 3 de ventas de Billboard. El cierre perfecto para la regla de tres de Brian Warner: un álbum dividido en tres ciclos, y con tres de sus integrantes en la contraportada.

Chico gusano

Hasta los 18 años, Brian, hijo de Hugh, un veterano de Vietnam, y de Bárbara, una enfermera, vivió en Canton, Ohio. Espiando tras las cortinas de una infancia sin maltratos ni abusos, pero enfermiza (padeció tres veces neumonía), pronto descubrió el cuarto secreto de su abuelo Jack, un personaje sacado de un film de David Lynch, con un sótano repleto de pornografía extrema y juegos macabros. Desde entonces, la búsqueda de las pequeñas y putrefactas grietas en la normalidad, y el gusto por dejar al descubierto el discurso doble vinculante de la sociedad se convirtió en su estandarte. Siendo alumno de un colegio cristiano, las charlas de los días viernes sobre las señales modernas del apocalipsis y de cómo la marca de la bestia estaba presente en los códigos de barras de todo el mundo, le provocaron pesadillas por décadas. Aunque Warner ya había conocido el rock and roll para entonces, los seminarios impartidos por el colegio sobre rock satánico y backmasking, donde discos de Led Zeppelin, Alice Cooper y Black Sabbath eran tocados en sentido inverso ante los presentes, llamaron de inmediato su atención. David Bowie, Adam Ant y Queen, eran igualmente diseccionados y cuestionados por sus supuestos mensajes en pro de la homosexualidad. El carácter hipócrita de parte de la institución, de prohibir algo pero al mismo tiempo mostrarlo era lo que más causaba impacto en Brian, quien ya era miembro de la Kiss Army tras alucinar con “Love Gun” de Kiss (y la pistola de juguete que venía con el álbum) y había asistido a su primer concierto de la banda en 1979, acompañado por su padre (quien asistió disfrazado del Demonio Simmons), acumulando posteriormente comics, muñecos y poleras. Pronto, posters de Judas Priest, Rush, Iron Maiden, David Bowie y Black Sabbath se unieron a Simmons, Frehley, Criss y Stanley.



La gente bonita

Su campaña en contra de la escuela y en busca de la expulsión comenzó con el contrabando de dulces (otro de los deleites prohibidos por el establecimiento, que consideraba el chocolate como pecaminoso), llevando el “Highway To Hell” de AC/DC como su disco a la clase de canto, y editando un par de números de “Stupid”, una revista autogestionada cargada de chistes sexuales y dibujada por el mismo Warner. Fotocopiada en la empresa de su padre, el gasto era nulo y cada ejemplar se vendía a 25 centavos. Como un pequeño anticristo para el Heritage Christian School, Warner sacudía en pequeños pasos los cimientos de la aparente normalidad. Su veta de escritor, sería explorada en una serie de cuentos siniestros enviados a editoriales de poca monta, y después de mudarse a Fort Lauderdale, debido al cambio de empleo de su padre, se ligaría a su amor por el rock estudiando periodismo y teatro en el Broward Community College. Mientras, consiguió trabajo como manager en una disquería Spec, donde instruyó a dos trabajadoras de la tienda sobre cómo robar cintas de los Cramps, The Cure y Skinny Puppy. Una vez despedido, ofreció sus servicios de periodista musical a publicaciones varias, entrevistando a Debbie Harry, Malcolm McLaren, Red Hot Chili Peppers y Trent Reznor. Para la próxima vez que Reznor volviera a la ciudad, Warner ya se habría convertido en Marilyn Manson (aunque conservaría su nombre verdadero para escribir un par de críticas de sus propios shows) y sería telonero de Nine Inch Nails.

Una sociedad única

Realizando decenas de conciertos marcados por teatralidad extrema y desatada, así como vestimentas osadas y escenografía grotesca, la emergente banda conocida como Marilyn Manson & The Spooky Kids, formada inicialmente por Manson y Daisy Berkowitz (donde cada integrante ostentaba un nombre mitad sex symbol, mitad asesino en serie), logró hacerse popular en la escena del sur de Florida. Luego de cambiar su nombre a simplemente Marilyn Manson (el público solía referirse a ellos de ese modo más breve), y de viajar a Nueva York para una oferta del sello Epic que no logró concretarse, la banda quedaría en bancarrota. De vuelta en Florida, y como una extraña coincidencia, el mismo día que Manson entró a una disquería a comprar el disco “Broken” de NIN, recibió una llamada sorpresiva del manager de Trent, pidiendo uno de sus demos para escucharlo con detención. Un par de días después, Reznor en persona le llamó para invitarlo a la ex mansión de Sharon Tate, donde se encontraba grabando “The Downward Spiral”. La amistad que surgiría entre ambos convertiría a MM en la primera banda fichada por Nothing Records, una subsidiaria de Interscope dirigida por Señor Autodestrucción. Las accidentadas sesiones para el debut “The Manson Family Album”, hechas junto a Roli Mosimann (baterista en los primeros discos de Swans) fueron criticadas por la banda y por Reznor, quien accedió a trabajar en el material, haciendo posible la existencia de una versión mejorada, titulada “Portrait Of An American Family”. La primera de las batallas por control artístico entre Manson e Interscope se libraría en torno a ‘My Monkey’, una adaptación de un tema del disco “Lie” de Charles Manson. El sello, convencido de que tendría que pagar mucho dinero a los abogados de las víctimas sólo por incluirla, pidió expresamente que se eliminara de la versión final. Manson, tajante, dijo que no. Tras enterarse de que la banda había recibido una contraoferta del sello de Madonna, Maverick, la gente de Interscope volvió con el rabo entre las piernas. Una vez editado el disco, ‘Cake And Sodomy’, un himno a la hipocresía de Estados Unidos, de inmediato captó la atención de organizaciones ligadas a la ultra derecha y la cristiandad, como la American Family Association, la Coalición Cristiana y Focus On The Family. La semilla había sido plantada.

Anticristo superestrella

Desde que Brian Warner compraba cassettes de W.A.S.P. y se los revendía a precios inflados a sus compañeros (cuyos padres no los dejaban ir a disquerías) para después robarlos de sus casilleros y quedarse con ellos, la lucha inagotable de Manson siempre fue en contra del pecado fundamental del Satanismo según Anton Szandor LaVey: la estupidez. Manson, ungido en Reverendo por el mismo Doctor, plasmó en su segundo álbum, el conceptual “Antichrist Superstar”, la historia de un hierofante (‘Little Horn’) que pretende liberar al mundo de una sociedad fascista (‘The Beautiful People’), pero que al encontrarse con un montón de víctimas pasivas e indolentes, presas de la conformidad, inicia una metamorfosis (‘Cryptorchid’) de un gusano a un ángel destructor (‘Angel With The Scabbed Wings’) y decide exterminarlo todo (‘The Reflecting God’). Al contrario de “The Downward Spiral”, de Nine Inch Nails, “Antichrist Superstar” no era un disco sobre el descenso a la miseria personal, era un disco sobre el poder dentro de cada uno. Abandonando los toques sarcásticos y cómicos del debut y del extended play “Smells Like Children”, donde toneladas de samples de Willy Wonka, Pink Flamingos y Chitty Chitty Bang Bang y otros disparates eran recurrentes, la punzante ópera rock comienza con un breve flashforward del exterminio. La frase de cierre “cuando estés sufriendo, ten por seguro que te he traicionado” (inspirada por “El libro de la ley”, de Aleister Crowley), da la partida al himno totalitario ‘Irresponsible Hate Anthem’. Manson, gritando “soy el idiota que no será sí mismo”, reza el credo de la multitud, que rechaza su individualidad en pos de la ética impuesta.

Según los créditos del disco, la canción se registró en vivo el 14 de febrero de 1997, un año después de su lanzamiento. Y es que “Antichrist Superstar” es parte de un arco mucho más ambicioso, pues junto a “Mechanical Animals” (1998) y “Holy Wood (In The Shadow Of The Valley Of Death)” (2000), conforma una trilogía en reversa. En los paneles de esta última placa, es posible leer que el track ‘Born Again’ fue registrado en vivo en la misma fecha críptica.



El hombre al que temes

La primera vez que Manson volvió a entrar a una iglesia desde pequeño, fue para la boda de su primo Chad. Sintiéndose incómodo, y recibiendo las miradas de desaprobación de los presentes, que lo miraban como a un extraño, a una versión corrupta del pequeño Brian que alguna vez conocieron, Manson escribió ‘Man That You Fear’. Cada persona que se le acercaba, le preguntaba si era un drogadicto, un homosexual o si era un adorador del demonio. Tras la recepción, bajó al que alguna vez fue el sótano de su abuelo, y recordando sus visitas secretas a aquél santuario de excesos, esta vez se sentía más en casa que nunca. “El niño que amaste es el hombre al que temes”, eran las líneas que resonaban en su mente todo el tiempo. Decepcionado al regresar y encontrar que el disco no tomaba forma, apareció ‘Minute Of Decay’, otro de los tracks más oscuros del disco: “no queda mucho que amar, hoy estoy demasiado cansado para odiar. Siento el vacío, siento el minuto de declive. Voy en mi camino hacia abajo, me gustaría llevarte conmigo. El minuto que nació ha comenzado a morir. Me gustaría simplemente rendirme, me gustaría vivir esta vida”. El excesivo consumo de cocaína en las sesiones en New Orleans, la procrastinación y los excesos de todo tipo casi destruyen el disco. Trent y Twiggy Ramírez, el nuevo bajista, eran las dos personas más cercanas a Manson, y parecían no comprender su estado interno. Fue necesario terminar en el hospital por un ataque cardíaco para que el gusano despertara de su letargo y se limaran las asperezas. El álbum, una vez completado, había conseguido sonar como aquellos discos clásicos que el joven Brian Warner idolatraba. Los temas descartados, ‘The Long Hard Road Out Of Hell’ y ‘Astonishing Panorama Of The Endtimes’ verían la luz en el soundtrack de “Spawn” (1997) y en el primer disco en vivo oficial de la banda, “The Last Tour On Earth” (1999), respectivamente. Los videos de ‘The Beautiful People’, ‘Tourniquet’ y ‘Man That You Fear’, cargados de imaginería (los dos primeros dirigidos por Floria Sigismondi, y el último inspirado en “Santa Sangre” de Jodorowsky) eran de altísima rotación en la década de oro de MTV. El 23 de enero de 1997, 18 días después del cumpleaños número 28 de Marilyn Manson, la primera Rolling Stone del año tenía su rostro en portada como mejor nuevo artista. La banda, nominada a los MTV Video Awards en 1997, dio una presentación de antología, anticipada por una fanfarria y una bandera estadounidense con el Superstar Shock logo (por cierto, inspirado en Ziggy Stardust). El discurso subversivo del Reverendo Manson, clamaba: “Camaradas americanos: ya no estarán oprimidos por el fascismo de la cristiandad, ya no estarán oprimidos por el fascismo de la belleza. Los veo sentados ahí, haciendo lo mejor posible por no verse feos, haciendo lo mejor por no encajar, haciendo lo mejor por intentar llegar al Cielo. Déjenme preguntarles: ¿Quieren estar en un lugar que está lleno de imbéciles?”. En 1998, el primer episodio de Celebrity Deathmatch se estrenaba en el mismo canal: Charles Manson vs. Marilyn Manson. La primera de cuatro apariciones del Señor Superestrella en el icónico show de animación. Por supuesto, ganó en cada una de ellas. En palabras de Johnny Gómez: “Good night, good fight.”

Nuno Veloso

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