Led Zeppelin: Todo lo pequeño debe crecer

A 50 años de la grabación de su monolítico debut

El álbum homónimo de Led Zeppelin es uno de aquellos hitos que marcan una primera vez en muchos sentidos. Editado en enero de 1969 este disco debut no tendrá la parafernalia cultural pop del "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" de The Beatles, sin embargo pasó a ser el prototipo definitivo del estilo que se conocería como hard rock y, estéticamente hablando, es una huella dactilar de la década que estaba por venir, única e irrepetible.  No obstante, la historia de esta placa se fraguó un poco antes, hace medio siglo, en el mes de octubre de 1968.

Podríamos partir afirmando que Led Zeppelin se formó en un intento desesperado de Jimmy Page por dar continuidad a su carrera. Hasta mediados de 1968 Page se desempeñaba como guitarrista en The Yardbirds cuando el resto de sus compañeros decidieron renunciar. Como el único miembro responsable, se vio en la obligación de cumplir con temas contractuales del grupo, incluyendo una inminente gira por Dinamarca, Suecia y Noruega en septiembre de 1968. En lugar de renunciar a las fechas del tour, el guitarra se alineó con el bajista John Paul Jones, el vocalista Robert Plant y el baterista John Bonham para presentarse como The New Yardbirds. Esto le dio al grupo la oportunidad de componer, desarrollar y tocar nuevas canciones, como 'Communication Breakdown', 'I Can”t Quit You Baby', 'You Shook Me', 'Babe I”m Gonna Leave You' y 'How Many More Times'.

A finales de ese ajetreado verano escandinavo el cuarteto regresó a Inglaterra para grabar el que sería su álbum debut. Jimmy Page empezó a considerar el cambio del nombre de la banda a Led Zeppelin, al tiempo que reservaba algunas horas de estudio en Olympic de Londres. Los registros se hicieron en un tiempo récord considerando que el conjunto supo grabar y mezclar todo el disco en 36 horas, espaciadas en un par de semanas -que transcurrieron entre el 25 de septiembre y el 17 de octubre. Jimmy produjo el disco él mismo y reclutó a un viejo amigo, Glyn Johns, para que se encargase de la ingeniería.

La emoción febril de esas primeras sesiones de grabación del álbum que sería conocido como "Led Zeppelin I" es recordada como algo eléctrico en el aire. Mientras escuchaban las primeras tomas, los músicos y los técnicos se sacudían con gozosa incredulidad. Glyn Johns lo resume de esta forma: «Habían ensayado tanto antes de siquiera pensar en entrar al estudio que no podía resultar de otra forma. Hasta que no estuve en la sala fue que me percaté de que nunca antes había escuchado ese tipo de arreglos ni menos a una banda con una performance de ese calibre. Cuando estás expuesto a algo tan creativo y visceral no te queda otra que alimentarte de todo ello».

Con posterioridad, Page explicó su sorprendentemente corta estadía en el estudio en una entrevista con la revista Uncut: «Led Zeppelin I fue un álbum en vivo, y se hizo intencionalmente de esa manera. Tiene algunos doblajes, pero los temas originales son en vivo». Fue él mismo -y para asegurarse de que no hubiera influencia externa en la dirección creativa del disco- quien decidió no seguir buscando un sello de forma preliminar y corrió con los gastos del álbum junto al manager Peter Grant. El proyecto costó un total de casi 2000 libras esterlinas de hace medio siglo atrás y, para hacerse una idea más exacta de la inversión, valdría la pena anotar que, un año antes, el "Sgt. Pepper’s" había requerido de unas 15 veces más de presupuesto. Page se refirió a aquella decisión en una entrevista con la revista Guitar World: «Quería el control artístico con firmeza, porque sabía exactamente lo que tenía que hacer. De hecho, financié por completo el primer álbum antes de ir a Atlantic por un contrato. Cuando llegó el momento de registrar las tomas, la banda estaba perfectamente ensayada». Page sabía exactamente lo que estaba buscando, y confiaba en que Glyn Johns sabría capturarlo.

Led Zeppelin 3.jpg

Aunque Jimmy es a menudo reconocido por su Gibson Les Paul Standard, en Led Zeppelin I optó por una Fender Telecaster de 1959 a través de un amplificador Supro Thunderbolt. Esa Tele fue la que le regaló su ex-compañero de banda en los Yardbirds, Jeff Beck, nada menos. La misma a la que le quitó la pintura y le dio el tratamiento psicodélico con un poco de acabado fluorescente. Page la llamó The Dragon. En una entrevista de 1998 con Guitar World, Page declaró todavía tenerla pero, lamentablemente hoy, con algunas modificaciones que no la hacen sonar como lo hacía entonces. De acuerdo a Modern Guitars, el guitarrista utilizó una Gibson J-200 que le pidió prestada a Big Jim Sullivan para las pistas más acústicas del disco, y un pedal steel guitar de 10 cuerdas Fender 800 –desafinado-, para 'Your Time Is Gonna Come'. En 'You Shook Me' tocó una Gibson Flying V y, a propósito de ella, dijo: «Con esas cápsulas dobles grandes, el sonido fue tan potente que podía escucharlo literalmente rompiendo el amplificador a la mitad de la canción. Pude haberlo arreglado, pero me encantó escuchar que el amplificador realmente se esforzaba por emitir esa señal de sonido. No estoy seguro de qué le pasó a esa guitarra, puede haber terminado en las manos de Keith Richards».

Hay que recordar que, en ese tiempo, las guitarras generalmente se grababan con los micrófonos lo más cerca posible del amplificador para reducir el ruido. Pero Page y Johns entendieron que la distancia hace la profundidad, por lo que mezclaron los micrófonos cercanos con los de ambiente para lograr el tono icónico del Led Zeppelin.  Así mismo Glyn Johns empleó esta técnica para crear el legendario tono de batería de Bonham, aunque los micrófonos se sumaron todos a un solo canal para dar cabida a un par de overdubs. El mismo ingeniero dijo en 1977 sobre aquella modalidad técnica: «Todo estaba en el “ambiente” del primer álbum. Escuchando los tambores que suenan como tales. Y eso es todo lo que había que hacer. Si lo comprimía mucho, sonaban como cajas de cartón».

Las canciones y los arreglos de "Led Zeppelin I" fueron solo una parte de la historia. De alguna manera, Jimmy fue capaz de capturar la excitación elemental -y elusiva- de un grupo de músicos en celo. Tenía ideas claras sobre cómo debería sonar la música rock. «La distancia es la profundidad», murmuraba en el estudio como un mantra. Jimmy Page fue uno de los primeros productores en entender que ahí estaba la clave de algo previamente oculto, la razón por la que los primeros discos de rock and roll sonaban como si estuvieran grabados en una fiesta: «La forma en que veo la grabación es tratar de capturar el sonido en vivo y la emoción del momento».

Casi en estado de gracia, el que estaba tanto o más conforme que todos era Robert Plant, quien finalmente lograba registrar su voz con una presencia que se acercaba a lo que por años tuvo en mente. Sobre su potencial vocal, el hombre recordaría años más tarde: «Fue la primera grabación en que los audífonos hicieron toda la diferencia para mí, lo que me llegaba a través de ellos era mi voz, con tanto peso y fuerza que en conjunto con todo lo demás, era devastador… muy crudo».

Las nueve canciones que terminaron en el álbum fueron básicamente el setlist, lo que perfeccionaron vía 15 shows en esas casi tres semanas en la gira escandinava, menos 'Train Kept A-Rollin'', 'We're Gonna Groove' y la larga introducción de órgano de John Paul Jones a 'Your Time Is Gonna Come'. Debido a que la banda estaba tan bien ensayada las sesiones de grabación transcurrieron sin problemas. Después de tres semanas el grupo había terminado de registrar y mezclar su álbum debut. Luego, junto a su manager, programaron una reunión con Atlantic Records y eso fue todo, el resto es leyenda.

No fue una historia típica en la que se obtiene un adelanto para hacer una producción y quedas a la merced del sello. En este caso llegaron a Atlantic con las cintas del trabajo terminado bajo el brazo. Y demás está decir que la reacción de ellos fue muy positiva, los contrataron y, en cosa de dos meses, "Led Zeppelin I" fue lanzado en los Estados Unidos (enero de 1969) y tras tan solo dos semanas se empinaba entre los 10 primeros en las listas del Billboard 200. Aunque el álbum no fue muy bien recibido por la crítica en un principio, este debut llegó a facturar ventas por más de ocho millones de copias en todo el mundo, y generó ganancias por casi 2,000 veces más de lo que costó producirlo. "Led Zeppelin I", en 2004, fue incluido en el Salón de la Fama de los Grammy, y Q Magazine lo incluyó en su lista de "Música que Cambió el Mundo”. Cosa que por cierto hicieron, la historia recién se empezaba a escribir.

Alfredo Lewin

Encuentra este contenido en nuestra revista.

Presentacion

Contenido Relacionado