Las tres vidas de Lennon

Vimos el concierto teatral dedicado al ex Beatle
Las tres vidas de Lennon

Tres es un múltiplo de nueve. Este último número fue recurrente durante toda la vida de John Lennon. Nació en Liverpool -nueve letras- un 9 de octubre, conoció a Brian Epstein -figura capital en el ascenso del músico junto a The Beatles- un 9 de noviembre, tiene canciones recordadas por ese dígito -’Revolution 9’ y ‘#9 Dream’- y así la lista suma y sigue. Su obsesión es uno de los varios tópicos que se manejan en “John, el último día de Lenn9n”, flamante obra estrenada en el Teatro Nescafé de las Artes por la compañía Cultura Capital.

El título del concierto teatral -definido así por las directoras Natalia Grez y Pepa San Martín- sugiere presenciar cómo fueron los últimos momentos del creador de ‘Strawberry Fields Forever’ durante aquel 8 de diciembre de 1980. Sin embargo, va mucho más allá. Se trata de un viaje, una invitación y una simulación: propone saber qué pasaba por la mente del músico tras recibir los cinco impactos de bala de Mark David Chapman, a través de tres de relaciones que lo definieron de cierta forma. La apuesta se agradece y resulta, porque hace frente a aspectos que se conocen pero aquí adquieren frescura, pese a tratarse de uno de los tipos más estudiados en la historia de la música popular -junto a Elvis Presley y Bob Dylan-: la relación con su madre Julia (magistral Carmen Gloria Bresky), su primera esposa (increíble desempeño de Adriana Stuven: te hace sentir el rencor, dolor y odio de Cynthia Powell) y Yoko Ono, recreada por Tamara Ferreira.

Usando episodios de aquella jornada -como la sesión de fotos para Rolling Stone, en que Lennon insiste en incluir a Ono- y las palabras de Lennon en RKO Radio Network, se va construyendo en relatos intercalados las opiniones del músico, desde el romanticismo indómito con la artista japonesa hasta el descalabro absoluta de su primer matrimonio, pasando por el interrumpido -pero profundo- lazo con su madre. Canciones como ‘Woman’, ‘Mother’, ‘I’m Losing You’ y ‘Beautiful Boy’ van un poco al Lennon puertas adentro. Sus inseguridades como artista -enclaustrado en casa, despreciando su pasado Beatle pero extrañando al mismo tiempo la fama desbordante de los 60-; las complicaciones que le presentaba la paternidad: totalmente indiferente con Julian, lleno de amor y ambivalencia por Sean; la presencia casi fantasmal de Paul McCartney -como solista, mucho más exitoso que él-, entre muchos otros. Tratándose de Lennon era fácil pisar el palito y tratar de abarcar muchas cosas y situaciones, pero Grez y San Martín eligen bien y depuran los datos construyendo un relato con coherencia y sustento, dándonos a un Lennon no tan apegado a su estatus de estrella -hay referencias a The Beatles, pero no son determinantes en el desarrollo de la obra-, dejándolo como alguien de carne y hueso.

Vale destacar la actuación de Gabriel Urzúa en el papel de John, cantando sus canciones y adoptando sus ademanes y lenguaje corporal, entregándonos un personaje que sospecha una fatalidad. No es primera vez que lo interpreta y se nota. Gran parte del relato se sostiene por la actuación de Guilherme Sepúlveda: es entrevistador, confidente y conciencia. Sus intervenciones guían los hilos del montaje. Un valor agregado es la música, abordada en vivo por un trío de músicos que da resonancia a la obra solista de Lennon: ‘God’, ‘Julia’, ‘Mind Games’, ‘Love’, ‘Imagine’ y ‘Jealous Guy’. Una obra ambiciosa que cumple con la premisa de conocer más de John, dejando a la morsa de lado. Como verlo en medio de una sesión con el psicólogo.

Jean Parraguez

"John, el último día de Lenn9n" se exhibe en el Teatro Nescafé de las Artes hasta el 24 de junio. Entradas a la venta en Ticketek.

Contenido Relacionado