La resistencia de Red Hot Chili Peppers

Su durabilidad es digna de estudio
La resistencia de Red Hot Chili Peppers

Pensándolo bien, es un milagro que los Red Hot Chili Peppers existan y que, además, sean considerados una banda clásica. Hay que tener en cuenta que partieron en la era Reagan, marcada por la guerra contra las drogas, y que nacieron justamente en la escena psiconáutica de Los Angeles, donde la heroína siempre estaba al alcance de la mano. Anthony Kiedis es un sobreviviente de la adicción, pero el primer guitarrista del cuarteto, Hillel Slovak, no pudo ganarle al demonio de las inyecciones y murió de una sobredosis en 1988. Su reemplazo, el añorado John Frusciante, también experimentó el infierno en la tierra por culpa de la heroína. La turbulencia de sus vidas personales hubiese llevado a la mayoría de las bandas a la desaparición. A ellos, en cambio, los trajo hasta acá sin mayores baches en su camino creativo, imparable e independiente de las circunstancias.

Digna de estudio, la durabilidad de Red Hot Chili Peppers es un tema cada vez más recurrente. Se ha vuelto uno de los rasgos que mejor los definen. El año pasado, cuando fueron cabezas de cartel del Meadows Music & Arts Festival, se comentó bastante que los organizadores, tras las cancelaciones de última hora de los headliners de la edición anterior, cambiaron a los "impredecibles" Kanye West y The Weeknd por los "confiables" Red Hot Chili Peppers. Craig Jenkins, crítico de New York Magazine, finalizó su comentario de ese show con una observación sobre el cambio de estatus que ha experimentado el grupo con los años. "Había parejas de cuarentones, cincuentones y sesentones, todos reunidos para ver a los juglares desnudos del rock alternativo noventero, una banda que me parecía profundamente insolente y rara en 1991, y que ahora es recibida como si fuese de rock clásico (...) "Rock clásico" puede ser un concepto mal visto por cierta clase de jóvenes iconoclastas de la música, pero todos ellos vivirán para ver a sus grupos favoritos caer en esa categoría. "Clásico", mientras signifique "añejo y querido", es una descripción adecuada para los envejecidos y afables Red Hot Chili Peppers, así como para la llamativa y nostálgica música que tocan. Nada permanece al filo de la innovación para siempre".

Basándose principalmente en sus hits, aunque sin olvidar las canciones de su último disco, "The Getaway", los californianos pasaron la mayor parte del 2017 tocando en vivo. Este año pretenden darse un descanso antes de empezar la planeación de un nuevo álbum, según cuenta el batero Chad Smith, lo que hace de sus shows en Lollapalooza prácticamente los únicos que darán en el 2018, a no ser que resulte el concierto en Cuba con el que sueña el guitarrista Josh Klinghoffer. De funcionar, cimentaría su prestigio como artistas universales.

Mientras la banda no saca música, hace noticia por el mero peso de su nombre, citado recientemente por un insider de la industria disquera, el manager Cliff Burnstein de la poderosa compañía Q Prime, quien apareció en medios durante los primeros días del año asegurando que a los grupos grandes "como Red Hot Chili Peppers, Metallica o Muse" el sistema de ingresos por concepto de streaming les estaba robando un dineral. Según Burnstein, la nebulosa metodología empleada para calcular cuánto ganan los artistas perjudicaría principalmente a los creadores de contenido, favoreciendo a los sellos discográficos en desmedro incluso de las plataformas como Spotify, cuyas ganancias al final del día son bajas en comparación a las cantidades de dinero y suscriptores que mueve.

En tanto, los viudos de John Frusciante siguen llorando su segunda renuncia, nueve años después de ocurrida, pero las posibilidades de que se concrete una tercera incorporación del guitarrista son escasas, aunque hace poco surgió un fanático de la banda afirmando que, en una conversación por Skype, Frusciante le habría asegurado que las puertas no estaban cerradas para Red Hot Chili Peppers, pese a que el paso del tiempo lo ha hecho alejarse del rock y las bandas que lo cultivan, peor aun si es una de las más populares en la historia del género. Por lo que nos ha enseñado la industria últimamente, la chance de que el ex integrante de un grupo famoso cumpla las fantasías de sus fanáticos, reintegrándose al proyecto que dejó, es directamente proporcional a sus aprietos económicos. Pero el patrimonio del guitarrista, por ahora, está sano: a fines de enero, puso a la venta una casa en Venice Beach por tres millones de dólares.

Mientras Chad Smith toca en el nuevo disco de Joe Satriani, "What Happens Next", (completando un virtuoso power trío con Glenn Hughes en el bajo), y también en la futura placa de Derek Smalls de Spinal Tap, los Red Hot Chili Peppers siguen en la boca de muchos. Incluso salieron al baile durante una de las últimas peleas de los hermanos Gallagher: Liam todavía no perdona a Noel por haberlos teloneado ¡hace seis años!

Andrés Panes

Encuentra este contenido en nuestra revista. Red Hot Chili Peppers participará en #LollaCL el sábado 17 de marzo, cerrando el VTR Stage a las 21:45 horas.

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