ICED EARTH

¡Arriba las Manos! El regreso del oficial Matthew Barlow

No es a Iced Earth, pero el nunca olvidado y siempre extrañado Matthew Barlow, decidió regresar a la escena para cantar en la banda europea de metal progresivo Pyramaze. ¿Por qué se fue en verdad? ¿Qué hizo mientras? ¿Por qué retorno? Vuelta con respuestas.

 

“Todos son reemplazables en mi banda” dijo en junio de 2002 Jon Schaffer, líder de Iced Earth, “incluyendo Matt, y él lo sabe”, agregó. “¿Significa eso que voy a echarlo la próxima semana? No. Mientras haga un buen cometido, trabaje duro y se dedique hacer las cosas bien, entonces estará dentro”.

 

Barlow era la voz que luego de anteriores intentos con Gene Adam y John Greely, finalmente se había establecido como la distintiva de Iced Earth, la que empezó a forjarse el ‘95 con “Burnt Offerings”, llamó la atención gracias a “The Dark Saga”, se ganó la admiración en “Something Wicked This Way Comes” y el reconocimiento como una de las más espectaculares del metal en “Alive In Athens”, el triple en vivo de 1999.  Ante los ojos de los fans más nuevos, el pelirrojo vocalista era tan importante para la banda norteamericana como Schaffer, pero el guitarrista, quien en 1985 se fugó de la casa de sus padres para armar su conjunto -llamado primero Purgatory- en Florida, y contaba con un gran trabajo sin Barlow, “Night Of The Stormrider”, buscó aclarar su perspectiva con tales dichos.

 

Matt era “un intérprete, no un compositor. He trabajado con él y lo he entrenado en cada simple detalle”, prosiguió Jon en esa oportunidad adjudicándose parte del crédito. “Él no tiene la personalidad que le hubiera llevado a hacer esto sin que estuviese alguien detrás apoyándolo. Yo puedo lograr eso con quien sea. Si hiciera un proyecto con Tim Owens por ejemplo -aún en Judas Priest-, te mostraría algo que ni siquiera ese tipo sabría que tenía en él”.

 

Exactamente un año más tarde, Jon Schaffer debería encargarse de sus propias palabras cuando Matthew Barlow anunciara su no sólo partida de Iced Earth, sino alejamiento del medio para seguir una carrera policial motivada por los ataques al World Trade Center, y al mes siguiente, se diera a conocer la llegada de Ripper Owens, el principal afectado por la reunión de Judas Priest con Rob Halford.

 

Cuatro años después de su salida no obstante, el actual policía de Georgetown, Delaware, comunicó su vuelta al metal no de la mano de Iced Earth, pero de los daneses Pyramaze, provocando en cierto grado la alegría de quienes lo echaban de menos y, además, aclarando las verdaderas circunstancias que causaron el abrupto fin de su relación musical con Schaffer. Esto, porque con el tiempo se empezó a barajar la teoría de que realmente fue Jon quien lo había despedido y que las razones dadas por el cantante para retirarse, el golpe anímico provocado por los atentados a las Torres Gemelas, habían sido sólo excusas. 

 

¿SE FUE O LO ECHARON?

 

En diciembre de 2002, justo antes que Iced Earth firmara contrato con SPV Records, desligándose así de Century Media, Matthew Barlow se sentó con Jon Schaffer y le confesó que ya no se sentía entusiasmado cantando, que consideraba dejar el grupo para “continuar en lo que sería una carrera más satisfactoria y, en consecuencia, una vida más plena”, según el vocalista. Afortunadamente Jon lo convenció para que al menos hiciera un intento en el próximo disco, “The Glorious Burden”, pero al llegar la producción, su curso se mantuvo inalterado.

 

Barlow explicó así el 3 de junio de 2003 su decisión: “Los eventos del 11 de septiembre de 2001 tuvieron un profundo impacto. En lo personal, brilló una nueva luz. Me forzó a darme cuenta de lo preciosa y corta que es la vida. Actualmente estoy yendo a clases para obtener mi licenciatura en Administración de Justicia Criminal y, una vez que haya recibido mi grado, intentaré seguir una carrera policíaca (...) Sé que habrán personas que nos basurearán por esto y que nunca habrá una explicación lo suficientemente buena para ellos”, anticipándose a las críticas empujadas por la decepción y el enojo. “Siento lástima por estos individuos que necesitan vivir por medio de otros y espero que algún día se encuentren a ellos mismos”.

 

Barlow optó dejar el metal, pero Jon Schaffer dio todo su apoyo al ex vocalista el día que anunció su alejamiento, explicando que entendía que mucha gente reordenara sus prioridades luego de un suceso como aquel. Al pasar los meses sin embargo, tiempo después que invitara a Tim “Ripper” Owens para cantar en “The Glorious Burden” y se convirtiera en el nuevo frontman de Iced Earth, para fortuna y regocijo del compositor, empezó a revolcarse en las razones de por qué Matt Barlow ya no estaba con él, dejando ver que la decisión no había sido sólo del vocalista.

 

“No hay dudas que el ataque tuvo un efecto profundo en nosotros, pero fue una excusa, porque las cosas con Matt se estaban viniendo abajo desde hace algunos años y no se sentía cómodo con lo que pretendía ser. A él nunca le gustó este estilo de vida, era un tipo bastante inseguro”, dijo a principios de 2004 a una revista rusa. Y hubo más, pues reveló que cuando lo escuchó cantar en las sesiones de “The Glorious Burden” en Indiana, estado natal de Schaffer donde se encontraba su estudio, se sintió apesadumbrado. “¡Fue terrible! Era obvio que su corazón ya no estaba ahí, ni la emoción, la convicción, simplemente fue horrendo. Nunca había visto a Jim (Morris, productor) tan enojado en todos estos años. Durante 17 días recurrí a todo truco computacional que existía para que sonara bien esa basura”. Más adelante, mientras mezclaba el álbum en los estudios Morrisound de Florida, Schaffer decidió detener la producción hasta que encontrase un nuevo vocalista. “De ninguna manera podía sacar eso a la venta porque me perseguirá por el resto de mi vida”, explicó.

 

Schaffer hizo más declaraciones como que Barlow sólo hacía letras y que nunca había llegado "con nada interesante escrito", que no se involucraba, que ""Burnt Offerings" con Tim Owens habría sido diez veces mejor", que su nuevo cantante sí tenía carácter y que siempre había querido su voz, y no otra, para el grupo, frases que los que aún estaban decepcionados con la partida de Matt las reprocharon enérgicamente.

 

SIN PELOS EN LA... CABEZA

 

Iced Earth siguió su carrera con Tim Owens como cantante contratado, promocionando “The Glorious Burden” en una gira interrumpida por problemas de salud de Jon Schaffer y el nacimiento de su primer hijo. Y a Barlow se le extrañó, si hasta el mismo bajista en  los cuatro primeros álbumes de Iced Earth, Dave Abell, imploró el 2004: “Fue terrible cómo lo colgaron hasta quedar seco cuando se fue. ¡¡Matt necesita continuar!! Si estás por ahí Matt, te queremos. ¡Salta de regreso! ¡¡¡Se lo debes a ti mismo y a tus fans!!!”.

 

A pesar del llamado, de Barlow no se supo hasta mediados de 2005, cuando como policía se dio a conocer que era integrante de la First State Force Band, conjunto musical que según su página web estaba compuesto por “miembros del orden público de diferentes comisarías dentro del estado de Delaware. Con dedicación, estos policías realizan varios conciertos al mes para los niños, utilizando la música para recalcar la importancia de mantenerse alejado de las drogas y evitar la violencia”. Así Barlow había alcanzado su anhelo de convertirse en policía, un trabajo que naturalmente le impediría enfocarse de lleno en grabar discos o embarcarse en giras por Europa o Estados Unidos.

 

Si bien esta situación sepultó cualquier esperanza para quienes esperaban algún día el regreso del oficial Matthew Barlow a Iced Earth, no descartó que otra banda hambrienta de grabar álbumes pero reacia a los tours pudiera llamar la atención del otrora cantante de Heavy Metal. Por difícil que fuera, finalmente la posibilidad probó ser cierta, pues ante la sorpresa del medio, el conjunto danés Pyramaze anunció a través de la revista Rock Hard de su país, en abril, que el reemplazante de su vocalista despedido en noviembre de 2006, Lance King, sería Barlow.

 

El guitarrista, líder y compositor de Pyramaze, Michael Kammeyer, había estado hablando con Matt acerca de su regreso por meses y comentó que, luego de escuchar unos demos en que Barlow cantaba un par de canciones de su banda, llegó a la conclusión que el norteamericano era perfecto para sus pretensiones. “Siempre consideré a Matt como una de la más grandes voces del metal y me entristeció mucho su partida de la escena -dijo Kammeyer-, por lo que me enorgullece decir que está de vuelta, más fuerte que nunca, y como parte de la comunidad de Pyramaze”.

 

Por su parte, Barlow también tuvo palabras para expresar sus motivos de este repentino regreso: “Tras nuestra correspondencia inicial (con Michael Kammeyer), me di cuenta que era un tipo que realmente tenía puesta su cabeza en el lugar correcto: era un artista que estaba en la música por la música (...) que quiere sacar material sólido sin sacrificar su alma para obtener grandeza (...) Estoy seguro que hay gente que jamás entendió mi abandono de la industria y que ciertamente no le gusta lo que represento o mi actual vocación (...) pero adoro lo que hago para ganarme la vida y por primera vez, puedo mantener a mi familia con lo que me gusta”.

 

Así Matthew Barlow dio pistas de las verdaderas razones que lo llevaron a dejar el metal, las que detalló en la Rock Hard danesa. “Iced Earth no era el problema, ni siquiera el 9-11, pero lo último sí fue una señal, la gota que rebalsó el vaso. Creo que todos nosotros pasamos por un período en que reflexionamos acerca de todo y me encontraba en un momento donde pensaba qué hacer con mi vida. Tenía 31 años, estaba casado, pero no tenía estabilidad económica. Los años en Iced Earth fueron excelentes, las giras y las experiencias quedarán por siempre en mi memoria, pero mi carrera musical no me daba seguridad en lo financiero puesto que, a diferencia de Jon, no participaba en proyectos paralelos con los que pudiera hacer dinero. Tuve una larga conversación con mi hermano, también policía, y sabía que era posible convertirme en uno a la que edad que deseara”.

 

Antes de empezar a grabar “The Glorious Burden”, continuó Barlow, Jon Schaffer le ofreció un contrato que lo ataría a Iced Earth por varios años más pero resolvieron que, luego de cantar en el disco y hacer el tour mundial, él partiría. Cuando sus voces estuvieron finalmente registradas sin embargo, “Jon habló conmigo, me dijo que no estaba contento con mi trabajo y, como Tim Owens había salido de Judas Priest, yo percibí rápidamente que se las jugaría por él”, agregó. Seis meses después de la “emotiva” y “para nada difícil” despedida, Matthew Barlow, quien siempre mantuvo contacto con Schaffer -porque son cuñados- entró a la academia de policía.

 

“Estoy al tanto de todo lo que dijo” Jon, respondió Matt a la pregunta si es que había leído los comentarios de Schaffer luego de la separación, “pero no lo culpo, hubo emociones muy fuertes. He hablado con Ripper algunas ocasiones incluso, le encanta estar en Iced Earth, yo adoro mi trabajo y todos somos felices”. “Matt es un buen tipo y un gran cantante”, correspondería Tim Owens tras saber del regreso de su antecesor a la escena, “me alegra que esté de vuelta en el metal. Diría que es un amigo y no tengo más que sólo palabras amables y de respeto para él”.

 

Matthew Barlow participará en la grabación del próximo disco de Pyramaze a realizarse en los primeros meses de 2008 y actuará en un puñado de presentaciones sin que esto signifique dejar su actual trabajo. “Me habían llegado muchas ofertas de varios grupos -dijo-, pero no quería estar tocando en vivo por toda una eternidad. Algunos festivales y shows en clubs son perfectos para que pueda mantener mi puesto”. Bienvenido otra vez.

 

Jorge Ciudad

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