Genesis sin Peter Gabriel

42 años de la salida de su miembro fundador
Genesis sin Peter Gabriel

Peter Gabriel fue personalidad clave desde los inicios de Genesis hasta 1975. Gabriel sorprendía a todos una y otra vez con su aporte musical, literario y, más aún en los conciertos, donde se expresaba con total libertad durante sus performances. No era un cantante, era un intérprete, un actor con personajes para cada canción, era el "hombre de las mil caras". Esta es la historia de la única cara que no pudo esconder ni dejar de representar, la suya propia. La historia que acabó con el Genesis de la era Peter Gabriel.

Peter Gabriel alguna vez afirmó que Genesis había sido concebido como un medio para expresar cierta capacidad inventiva, cosa que siempre fue su más genuina intención y con el éxito que obtuvieron fue difícil seguir en esa cruzada. Hubo un cambio ostensible hacia la planificación del proceso creativo y también en el espíritu mismo de la banda. Gabriel terminaba su asociación con Genesis en agosto de 1975, inmediatamente después de haber terminado la gira siguiente a la publicación del magistral álbum doble “The Lamb Lies Down on Broadway” que le dio a la banda una popularidad internacional de proporciones considerables.

La decisión de quien era considerado como el líder de la formación, dio para muchas especulaciones en torno al futuro del grupo. No era de extrañar que la partida de Peter Gabriel fuese percibida por la industria como algo catastrófico para Genesis, tal y como años antes lo había sido el retiro de Syd Barrett de Pink Floyd: un barco que iba derecho al naufragio. Estaba por ser vista la terquedad del resto de Genesis, que consiguieron superar el golpe y también cómo iba a asumir el mismo Peter Gabriel el retiro de los escenarios y darle sentido a los argumentos que lo llevaron a separarse de sus ex compañeros.

Hagamos un poco de historia para iluminar los eventos que en un par de años desencadenaron en la ruptura de Genesis. Hacia finales del 1971, Genesis publicó ‘The Musical Box’, una de las canciones esenciales de su carrera, producto puro de la afiebrada imaginación de Peter Gabriel. ‘The Musical Box’ aborda los temas de la muerte, la reencarnación y la lujuria. Dos niños son los protagonistas, una mata al otro, más bien lo decapita. La historia queda resumida en la portada del álbum “Nursery Crime” (“Crimen en la guardería”), el tercer álbum de Genesis, en la que se puede ver a Cynthia, una niña, con un palo de croquet, con un aro cerca de ella, y sólo cabezas, en lugar de bolas.

‘Musical Box’ no pasó desapercibida; intelectual y musicalmente, por cierto, era la canción más ambiciosa del grupo a la fecha. Peter Gabriel confesó que la historia representaba el desarrollo teatral de la banda y que eso especialmente era lo que le parecía más genial sin dejar de considerar que “Nursery Crime” se empinó en el top 10 de ventas, el mejor logro de Genesis hasta entonces, lo que le dio más visibilidad a la banda y su música. Quizá por esto es que el cineasta William Friedkin -que justo en esa fecha había impulsado el éxito de Mike Oldfield, vía “Tubular Bells”- alucinó al leer y escuchar la historia y llamó al manager de Charisma, la pequeña compañía independiente de Genesis, para concertar una junta con el que bien suponía que era el autor de la historia, Peter Gabriel.

El entonces vocalista de Genesis, muy complacido, se enteró que William Friedkin pretendía llevar al cine lo antes posible la historia de “The Musical Box”, para así poder continuar su enorme éxito con “El exorcista”. Y, por supuesto, le había pedido a Gabriel que desarrollara la historia un poco más para presentar una sinopsis más elocuente a Warner Brothers. Al cineasta, que en aquel momento era un intocable en Hollywood, esta historia de terror infantil y cuento de hadas, le llamaba poderosamente la atención al punto de considerarla como la perfecta e inteligente continuación de “El exorcista”.

Peter Gabriel se metió de lleno en el guión de “The Musical Box” que entregaría a Friedkin a la brevedad, incluso llegando a trabajar juntos en Headley Grange, un lugar que parecía totalmente embrujado por los cuentos de magia negra que el propio Jimmy Page había propagado a partir de su trabajo ahí con Led Zeppelin. Sin embargo el tiempo empezó a transcurrir implacable, Friedkin había regresado a Los Angeles y de lo único que se acuerda Peter era cómo se subía en su bicicleta, cuesta abajo en la colina de Solsbury en Bath, cargado de monedas de 10 peniques en el bolsillo del pantalón, para poder llegar a un teléfono público.

Gabriel se deprimió porque entendió que a Hollywood nunca le gustó la idea más allá de la excitación de Friedkin, aún peor, otro William (Peter Blatty) el productor y autor del guión de “El exorcista” era reacio y hasta enemigo del proyecto “The Musical Box”. Al final, Friedkin se involucró en el desarrollo de un guión sobre una novela francesa llamada “El salario del miedo” de Georges Arnaud, que terminó siendo “Sorcerer”, película con la música de Tangerine Dream, que derivó en un absoluto fracaso.


¿Gabriel en Broadway? Genesis y éxodo

Peter Gabriel -todavía afectado emocionalmente- se puso a escribir otra historia, esta vez una inspirada en la película de Alejandro Jodorowsky llamada “El topo”. Concibió al personaje de Rael, un “punkie” callejero portorriqueño que acaba como peregrino en Nueva York. Pero luego, inteligentemente, mezcló la historia de Rael con la de “El principito” de Saint-Exupery. Así creó la extraña trama de “The Lamb Lies Down on Broadway”, clave del éxito de Genesis y -para hacer otra referencia bíblica- el Éxodo de la banda de su vida.

En 1974 todo giraba en torno a este nuevo proyecto conceptual, no obstante, Peter Gabriel tenía otras cosas que considerar, era el único miembro casado del grupo y su mujer estaba embarazada. Sus idas y venidas para atender este asunto al mismo tiempo que al proceso de composición y grabación del disco, no eran del agrado del resto del grupo. Gabriel se concentró en las letras para dar la coherencia de un sólo autor a la historia, en la que el personaje de Rael buscaba por dar con su identidad, eso mientras tanto el grupo asumía la parte musical. Resultó un álbum increíble, tan diferente a los anteriores, al ser menos etéreo y más urbano, pero con el aura de obra maestra. “The Lamb Lies Down on Broadway” se publicó en noviembre de 1974 y fue aclamado por el público y la crítica, sin embargo, para Peter significó un quiebre entre lo de su vida familiar y su oficio: debía asumir que era una estrella del rock y se encontraba prisionero dentro de su maquinaria.

Peter Gabriel se encontró de pronto frente a una encrucijada, frente a él había una nueva vía para estimular su imaginación y otra de escape de la presión de sus compañeros en Génesis, que en realidad se incomodaban con la excentricidad del cantante sobre el escenario y tampoco les gustaba tanto el tenor tan melodramático de sus historias. En realidad, también podría interpretarse como celos de los otros por la creatividad de Peter quien al momento de  la presentación formal del que sería el último álbum con Genesis -en el Rainbow de Londres- ni siquiera les mostró a sus compañeros los “extraños disfraces” de su puesta en escena, porque estaba convencido que tanto Phil Collins (¿su mayor detractor?), como Tony Banks (¿su enemigo musical?) y Mike Rutherford, el conservador por esencia, podrían haberlos objetado. El grupo sólo supo de cómo y cuándo sucedía la desaparición de Gabriel en el escenario y su reaparición mágica -con sus diseños y modelitos nuevos- en otro lado del mismo.


Martillazos y rupturas

Peter Gabriel también tenía que soportar la presión de su esposa Jill, que siempre le recriminaba el no estar más tiempo con ella. Y el problema se intensificó en su embarazo, por lo que tras nacer Anna Marie- quien hoy día es directora de cine y realizó “Growing up on Tour” justamente sobre las giras de su padre- Gabriel le prometió a su mujer que a partir de ese momento estaría más presente con la familia, aunque eso significara desplazar a la banda a un segundo plano.


Casi un año después de publicado el “The Lamb Lies Down on Broadway” detonaba la gran sorpresa: la ruptura. Algo que no fue traumático para la banda a la que les avisó con ocho meses de antelación, período en el que se llevó a cabo la gira de "The Lamb...". Genesis era algo más que un simple grupo, para Peter Gabriel era la banda que habían formado cuando sólo eran unos adolescentes en el colegio. Esta decisión de renunciar era un salto de fe para él, hacia adelante, en lo personal y en lo musical, y como el mismo Gabriel dijo: "No me da miedo el fracaso, hay mucho más que aprender en el fracaso que en el éxito".

A fines de mayo de 1975, Peter Gabriel tocaba por última a vez con sus compañeros de Génesis en St. Etienne. Pero en ese momento nadie dijo nada, el que Peter dejara la banda era algo que estaba prohibido decir hasta que se encontrara un sustituto. Un secreto de sumario. Mike Rutherford, el más conciliador en las relaciones del grupo, declaró que había sido una disolución pactada, incluso antes del inicio de la gira de “The Lamb Lies Down on Broadway”.
A mediados de agosto (40 años al día de hoy), Peter Gabriel publicaba un comunicado de prensa en la forma de una carta que tituló: “Out, Demons Out". En su declaración y renuncia, señalaba, “había empezado a pensar en términos de negocios; muy útil para un pobre e iluso músico, pero el considerar los discos y el público como dinero comenzó a alejarme de mis compañeros. Cuando actuábamos, sentía cada vez menos escalofríos en mi espalda”.

Sustitutos

Mientras tanto, Mike Rutherford, Tony Banks y Phil Collins se tomaron un descanso; solo Steve Hackett aprovechó la oportunidad para grabar su primer LP como solista, titulado "Voyage Of The Acolyte" (1975). Cuando se reunieron, comenzó el proceso de crear nuevos temas y el de buscar un nuevo vocalista que reemplazara el vacío que dejó Gabriel. Entre los finalistas estuvieron Mick Rogers de la Earth Band de Manfred Mann, Mick Stickland de Witches Brew e incluso el mismísimo Nick Lowe y el que era el favorito de los favoritos, Richard MacPhail, uno muy cercano a la banda desde sus orígenes, tanto como manager como músico. De común acuerdo, los cuatro decidieron seguir escribiendo y ver qué pasaba. Empezaron a sacar partes de lo que serían ‘Dance On A Volcano’ y ‘Squonk’ al tiempo en que escuchaban a estos nuevos cantantes todos las semanas. Terminaron indecisos, hasta que un día Phil Collins se animó a cantar ‘Squonk’ y ya no hubo que buscar más. Pero, cuando ya habían grabado las pistas que conformarían su primer álbum sin Peter Gabriel, aún seguían pensando en un cantante para las giras. Hasta que decidieron buscar a... un baterista.

Estaba claro, Phil Collins era el perfecto sustituto porque incluso tenía un fraseo y una tonalidad de voz muy próxima a la de Gabriel. Aunque no dejaba ser sorprendente, porque era como si el arquero -en este caso el baterista- pasaba a ser el centro delantero -en este caso el cantante -y líder. Era primera vez que sucedía algo así.


Otro truco bajo la manga

"A Trick Of The Tail" (1976) no fue un disco grupal como los anteriores, los créditos de las canciones se los repartieron entre Tony Banks y Mike Rutherford. Steve Hackett no contribuyó demasiado para este álbum y se le sugirió tanto a él como a Phil Collins que cada uno recibiera créditos individuales por sus canciones. "The Lamb..." había sido un álbum firmado como grupo, pero ya pasado el affair de Gabriel (y su intención de funcionar como un colectivo) era inútil pretender que Genesis siguiera siendo eso. "A Trick Of The Tail" constituyó el primer éxito comercial significativo para Genesis en Estados Unidos. Era un álbum simple –sobre todo comparado con el anterior- pero constituía un buen eslabón entre el Genesis de la era Gabriel y el que se proyectaba hacia el futuro.

La ausencia de Peter Gabriel en el show en vivo fue compensada por proyecciones de diapositivas, filmaciones y rayos láser, creando un efecto luminoso desde el background de la banda. Y para que Collins pasara adelante en el escenario a su rol de cantante, para la gira de este disco fue contratado el ex-baterista de Yes y miembro de King Crimson, Bill Bruford.

En una canción llamada ‘Los Endos’ de este primer disco de Genesis post Gabriel, Phil Collins dice: "There's an angel standing in the sun" ("Hay un ángel parado en el sol"), ‘Free to get back home" ("Libre para volver a casa"). Por un lado reproduce las últimas palabras de ‘Supper’s Ready’ la canción de la banda de 1972, y por otro es una clara referencia al miembro que había partido. Y Genesis fue libre de seguir...

El otro yo

Peter Gabriel pasó más de un año encerrado, haciendo de Brian Wilson, en los estudios Crescent, en su propia casa en Bath, disfrutando de su posición de estrella retirada, lo que evidentemente, generaba más y más curiosidad por su figura, algo típico en la creación de las mitologías del rock. Gabriel empezaba una etapa que él mismo describió como “una nueva vida con mi otro yo”. Tras casi dos años fuera de escena, regresó en 1977 con su primer LP, “Peter Gabriel”. Gabriel, siempre innovador, emprendía su propio camino, tal y como lo indicaba en su caballito de batalla, ‘Solsbury Hill’.

En rigor la historia de su salida de Genesis es perfectamente retratada en esta fantástica gema ‘Solsbury Hill’, primer single de su disco en solitario. Solsbury Hill es una colina a las afueras de la antigua Bath, en la que Peter Gabriel relata una experiencia mística en la que una voz le dijo: "Hijo, toma tus cosas, que he venido a llevarte a casa". Aunque no debe ser tomada de forma tan literal, es obvio que alude al hecho de abandonar Genesis: "I was feeling part of the scenery, I walked right out the machinery" ("Me sentía parte del paisaje, me escapé del Engranaje") y sugiere al otro Peter que está por venir: "I will show another me" ("Mostraré mi otro yo").

La cualidad del disco del ex Genesis que más sorprendió fue la de su simpleza, una selección de temas muy básicos pero sin ninguna conexión entre sí. “Peter Gabriel” fue grabado durante 1976 en Toronto, Canadá y producido por Bob Ezrin, y destaca por un sonido más directo, con menos pretensiones que lo de las pautas de Genesis. Gabriel aprovechó a conciencia su total libertad para trabajar en una serie de inspiraciones diferentes.

Durante la siguiente gira británica, que se concentró más en las pequeñas ciudades de provincia que en las grandes capitales, hubo otra sorpresa: la barroca puesta en escena ideada para los conciertos de Genesis fue sustituida por un show deliberadamente austero. Sus conciertos, en los que la pantomima y los disfraces pasaron a jugar un papel secundario, intentaban acercar al músico con su público: de hecho durante el show Gabriel descendía del escenario, estrechaba manos y se paseaba entre los fans. Ninguna alusión al repertorio de Genesis, excepto una breve cita a “The Lamb Lies…”. El material interpretado en vivo era Peter Gabriel al 100%: un "artista post Genesis" que intentó inventarse un público propio, sin ninguna concesión al pasado. Y por cierto, lo logró.

Alfredo Lewin

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