IN FLAMES

Su difícil paso a la perfección

Estaba listo en abril, pero recién ahora saldrá “Come Clarity”, el nuevo álbum de los pioneros del death metal melódico, In Flames, quienes vienen con un disco que promete más velocidad y melodías, sin saltarse lo aprendido en la etapa experimental de “Reroute to Remain” y “Soundtrack to your Escape”. La mesa está servida... ¿se sentarán en ella los fans más puros?

Son los Metallica del siglo XXI. Grandes palabras dirán, pero In Flames también ha presentado giros musicales que han puesto a prueba la corta paciencia de sus fans más antiguos. Los sonidos electrónicos de “Reroute To Remain” (2002) y los ambiguamente más “americanos” de “Soundtrack To Your Escape” (2004) provocaron el enfado de sus otrora incondicionales seguidores. Sin embargo, le permitieron al conjunto acceder a un público más grande y llevarse galardones en los Grammys y en los P3 Gold, ambos en Suecia, país donde “la música es el tercer producto de exportación” según Tom S. Englund, el líder de Evergrey que participó en la producción del primer DVD de In Flames, lanzado en julio del año pasado.

El baterista Daniel Svensson lo entendía así cuando “Reroute To Remain” salió: “Hubo un montón de insultos en nuestro sito cuando se filtró el disco por Internet. Fueron esos fans realmente diehard que querían que sonáramos como en 1993 otra vez (...) que continuáramos en el underground, que fuéramos como... ‘Hey, ¡es MI banda! ¡No quiero que nadie más la escuche!’”. Nada cambiaría desde la perspectiva de Anders Fridén, el versátil frontman de In Flames. “Aún hay muchos que quieren que hagamos otro “Jester Race” o algo así, pero sus opiniones no nos afectan porque no necesitamos a estos tipos diciéndonos qué hacer con nuestros álbumes... Tenemos que dar un nuevo paso cada vez”.

El tiempo hizo además que sus últimos álbumes se convirtieran rápidamente en pauta a seguir para los grupos de Gotemburgo, moldeando el sonido actual de varios de los buenos exponentes musicales, como Soilwork. Así es, In Flames se puede jactar de estar dos escalones más arriba que el resto de la escena death melódica sueca y el supuesto “regreso” a las canciones aceleradas y al protagonismo de las guitarras por sobre los efectos electrónicos que trae el nuevo álbum, “Come Clarity”, no responde a las súplicas de los más puristas.

Anders Fridén y el guitarrista Jesper Strömblad, hablan más bien de otro paso en la evolución y hacia la perfección del balance entre la agresividad y melodía que siempre han buscado, conquistado y reinventado. “Es, sin duda, el mejor álbum que hemos hecho”, no podía faltar el cliché por parte de un orgulloso Strömblad. “Es como una mezcla entre lo nuevo y lo viejo. Como los dos discos anteriores habían sido experimentales, esta vez cambiamos productores y de estudio (a los Tonteknik en Umeå). Así que tomamos todo lo bueno de antes, lo de ahora, e hicimos este álbum que es brillante. Es increíble”. “Es como un ‘best of’, sin realmente serlo -resume Fridén-. Es como todas las placas que hemos hecho. Estoy trastornado con que la gente lo escuche”.

EL RETRASO

¿Trastornado? Entonces Anders debió haber terminado en un manicomio porque, a la larga, tuvo que esperar diez meses para que “Come Clarity” fuera finalmente editado. Primero, a mediados de 2005 Nuclear Blast decidió postergar el lanzamiento hasta febrero del año siguiente. No se dio ningún motivo en esa oportunidad, pero In Flames estaba buscando contrato con algún sello norteamericano para que lo distribuyera en Estados Unidos. Las negociaciones no dieron fruto y ello pudo haber conspirado al retraso.

Mientras tanto, Nuclear Blast editó el DVD “Used & Abused: In Live We Trust”, el primero de In Flames, cuyo éxito inesperado debió haber provocado que el sello le diera una mayor prioridad, viendo que se le podía sacar más jugo comercialmente hablando. El disco seguiría postergado con más razones.

Son conjeturas producidas a partir del silencio, pero lo concreto es que la apuesta en el mercado americano era fuerte y se anotaron nuevamente en el cartel del Ozzfest ‘05. Desafortunadamente para la banda, el gran problema fue que los eligieron para tocar en el escenario principal... ¿¡De qué estamos hablando!? Anders Fridén les explica a todos los perplejos: “Estábamos con un montón de amigos allá, así que lo pasamos bien carreteando, pero tocar durante 20 minutos frente a un público sentado no es algo que disfrute mucho (...) Fue un honor estar en el main stage con Black Sabbath y Iron Maiden, pero habría preferido actuar en el segundo escenario con gente que realmente se la juega”. Quizás haya tenido razón, porque a In Flames no le alcanzó más que para firmar contrato, en octubre recién, con Ferret Records para vender “Come Clarity” en Estados Unidos, sello que no cuenta con experiencia en grupos de metal.

“Ha sido frustrante esperar tanto para que el álbum salga -dice Fridén-. Lo terminamos en abril, lo escribimos a finales de 2004 y ahora va a ser lanzado el 7 de febrero. Las canciones aún suenan frescas para nosotros y para los fans. No importa cuándo haya sido grabado, aún es nuevo para ellos. Creo que todavía representa a In Flames y dónde estamos. Pero fue difícil”. En los días que al fin llega el estreno del álbum, el entusiasmo sigue al rojo vivo en los ojos de Jesper Strömblad. “Tenemos mucho más para dar y estamos realmente hambrientos. Lo mejor está aún por venir”.

Jorge Ciudad

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