DREAM THEATER

Veinte Años En Los Brazos De Morfeo

Si hay bandas que han sabido combinar sus influencias para lograr un estilo que resulta transversal a los géneros conocidos en el diverso mundo del rock, esa es Dream Theater, agrupación estadounidense que está celebrando sus veinte años de carrera con el lanzamiento del nuevo DVD “Score”. Una producción en la que se dieron el lujo de tocar con la “Octavarium Orchestra”, grupo compuesto por treinta de los mejores músicos clásicos que realizaron arreglos orquestales a las ya complejas canciones que, a esta altura, resultan ser verdaderos himnos para los amantes de la música de excelencia.

Éste es el cumpleaños de una de las bandas más elitistas musicalmente hablando, aquellos que sin olvidar las melodías simples y pegajosas, han basado su éxito en la exquisita técnica de sus integrantes, considerados hoy en día como algunos de los músicos que se encuentran en el grupo de avanzada en la carrera por la perfección y encanto musical. Y es que Dream Theater no tiene interés en encasillarse en ningún estilo, más aún siempre han procurado componer mandados por el corazón más que por el gusto masivo.

Es una fórmula honesta y sin igual, que ha dado muchísimos frutos en estas dos décadas de trabajo casi sin descanso, sin vacaciones, porque cuando el baterista Mike Portnoy declara que se tomarán un receso, el primero en diez años, la verdad es que no es tan así, pues su amor por la música y por Dream Theater, hicieron que estas seudo vacaciones se transformasen en una instancia más de trabajo, forjando los últimos detalles para que todo esté realmente perfecto con “Score”. Después de todo, para que una banda llegue con tal éxito a los veinte años, amerita una imperiosa celebración. ¡Feliz Cumpleaños!

20 AÑOS CONSTRUYENDO SUEÑOS

Los inicios de Dream Theater se remontan al año 1985 en la Universidad de Barklee, cuando el guitarrista John Petrucci y el bajista John Myung se encuentran en una sala de ensayo de la misma casa de estudios, un prestigioso centro que es algo así como Harvard de la música. En ese instante, las ejecuciones de sus instrumentos se iban entremezclando con los sueños de formar un grupo realmente magistral.

Las cosas comenzaron a tomar forma cuando llamaron al tecladista Kevin Moore, quien ya tocaba en la banda Centurion junto a Petrucci, y al vocalista Chris Collins, primera formación de estos profesores de música que estaban a punto de dar un gran paso, grabar el primer demo. Fueron seis canciones que lograron llamar la atención de Mechanic Record, sello independiente que -en cierta medida- los ayudó a dar los primeros pasos, pero no con mucho éxito. Tras esto buscaron un nombre, la marca con la que serían reconocidos mundialmente. Escogieron “Majesty”, pero por problemas de propiedad intelectual con un grupo de jazz, tuvieron que darse el trabajo de ‘cranear’ otro.

La verdad es que un nombre que definiera la delicada técnica y apasionada melodía de sus temas, no pudo salir desde el cerebro, no podía ser uno frío, debía ser algo que nos llevara a algo mucho más allá de lo terrenal. Y así fue, el padre del baterista Mike Portnoy vio el impetuoso espíritu de estos jóvenes que luego se transformarían en forjadores de sueños para muchos, por lo que los bautizó como Dream Theater, el “Teatro de los Sueños”, igual que ese cine ubicado en Monterrey (California) en el que el señor Portnoy vivió tantos momentos inolvidables. Tras esto, y buscando a miembros que realmente estuvieran a la altura de un grupo de alto rendimiento, reemplazaron a Chris Collins por Charlie Dominici, con el que graban por fin el primer disco “When Dream And Day Unite”, una placa registrada bajo la producción de Terry Date, y que incluyó temas tan clásicos como ‘A Fortune In Lines’ o la instrumental ‘The Ytse Jam’.

La verdad es que pese a que el debut discográfico fue aplaudido por gran parte de Nueva York, la distribución del sello Mechanic no fue la esperada, ni tampoco era acorde con las ambiciones de la banda, lo que desembocó en el término del contrato con la casa discográfica. Este hecho también repercutió en Dominici, quien de una u otra forma se fue separando de sus compañeros que seguían componiendo temas que, a esa altura, eran sólo instrumentales, y que finalmente serían las bases para un nuevo disco.

De esta manera comenzó la búsqueda de un nuevo vocalista, el primero en probarse fue Steve Stone, quien no alcanzó a estar más que en un par de shows, al igual que Chris Cintron, otro que se vio opacado por una voz que sonaba con fuerza en el país vecino, Canadá. Su nombre era Kevin James Labrie, cantante de un grupo de hard rock llamado Winter Rose, y que resultó ser la voz perfecta para este teatro que ya comenzaba a soñar con algo mayor.

Así, tras este difícil comienzo vendría el verdadero despegue de Dream Theater, un grupo que acaparó la atención mundial con el lanzamiento en 1992 de “Images And Words”, un espectacular álbum que se paseó por la hermosura de temas como ‘Sorrounded’, el tecnicismo de ‘Metropolis Part. I: The Miracle And The Sleeper’ y la potencia de otras como ‘Pull Me Under’. Todo un hit que los llevó por variados locales en el mundo, asentando su primer disco en vivo “Live At The Marquee” en el local de mismo nombre en Londres y con la especulación de algunos que dicen que el título de este álbum tendría directa relación con un homenaje de la banda hacia King Crimson.

En adelante todos serían éxitos, comenzando con “Awake” de 1994, que con temas como ‘6:00’, ‘Caught In A Web’ y la gran trilogía ‘A Mind Beside Itself’ compuesta de ‘Erotomania’, ‘Voices’ y ‘ The Silent Man’, fue el disco que sirvió de despedida para Kevin Moore, quien por diferencias musicales con sus compañeros fue reemplazado por el carismático Derek Sherinian, otro alumno de Barkley, que se incorporó rápidamente a la forma de trabajo de su nuevo grupo.

Con esta formación se lanza en 1995 “A Change Of Seasons”, un EP que en realidad fue compuesto para el disco “Images And Words”, pero que por problemas comerciales no se pudo incluir en ese álbum. ‘A Change Of Seasons’, es una maratónica canción de más de 23 minutos, que se hizo acompañar por una serie de covers de algunas de las mayores influencias para Dream Theater, hablamos de Elton John, Deep Purple, Led Zeppelin, Queen, Pink Floyd, Kansas, Journey, Dixie Dregs y Genesis.

Luego vendría “Falling Into Infinity”, disco que buscó ser más comercial por presiones con su sello, y que tuvo un éxito mesurado. No se notaba a la banda cómoda con el resultado, ni tampoco con esta forma de trabajar. Tras esto, vendría el último cambio de integrante, la despedida de Derek Sherinian que se realizó en el show que luego sería conocido como “Five Years In A Live Time”. El reemplazante fue el talentoso Jordan Rudess, quien ya conocía a Portnoy y Petrucci en el proyecto Liquid Tension Experiment, ‘supergrupo’ formado por el sello Magna Carta.

Así, en 1999, viene el primer disco conceptual de Dream Theater, titulado “Metropolis Part. II: Scenes From A Memory”, la esperada segunda parte del tema de 1992, y que simplemente fue la consagración como una de las bandas más maravillosas del planeta. Un grupo que con este álbum entra en el listado de los mejores de todos los tiempos, considerándolo como el conjunto que marcará las pautas en el siglo XXI. Es que para los mismos músicos la felicidad absoluta llegó con esta producción, lanzada el 11 de septiembre de 2001 y que en su carátula muestra a las Torres Gemelas entre llamas, coincidencia que engrandece el mito que a esa altura ya era Dream Theater.

En adelante las cosas se ponían bastante difíciles, no por problemas con sellos, ni con sus fanáticos, ni mucho menos con la capacidad de los miembros de Dream Theater, sino porque “Metrópolis Part. II” era un objetivo muy difícil de superar. Sin embargo, no se trató de resaltar por sobre el pasado. La elección fue la acertada, era hora de experimentar en nuevas aristas musicales, tal como se logró con el disco doble “Six Degrees Of Inner Turbulence”, producción que con el tema que dio nombre al álbum realmente no defraudó, una obra maestra de más de 42 minutos que habla del hombre como ser imperfecto en un mundo imperfecto. Además, este disco incluye la canción ‘The Glass Prison’, los primeros 3 fragmentos de una historia dividida en 12 partes dedicada a Bill W., un amigo de la banda que pertenece a una fundación de ayuda a alcohólicos anónimos. Es una historia que habla sobre la recuperación y poder salir adelante, trama que continúa con los temas ‘This Dying Soul’ (partes 4 y 5) y ‘The Root Of All Evil’ (parte 5 y 6) de discos posteriores.

Tras esto, vendría el catalogado álbum más agresivo de Dream Theater. “Train Of Thought” del año 2002, se rigió bajo una batería más “metalica” que lo normal. Y es lógico, pues Portnoy quedó tan encantado con el trato que se le dio a la caja en el disco “St. Anger” de Metallica, que no dudó en incorporarla a una de sus producciones. Luego, viene la placa más reciente, “Octavarium”, octavo disco y que viene con el concepto del ciclo de la vida, el eterno renacer de las cosas, la vuelta a las raíces, hecho que se consuma en las celebraciones de los veinte años de trayectoria del “Teatro de los Sueños”, conmemoración que se consumó el 1 de abril pasado en el Radio City Music Hall de Nueva York, ciudad que los vio nacer, y ahora renacer.

CUMPLEAÑOS DE ENSUEÑO

Son veinte años en que Dream Theater ha maravillado a todos los amantes del rock progresivo y no tanto. Son dos décadas de crecimiento, experimentación y devoción por la música de selección. ¡Veinte años que merecen ser celebrados con todo! Y qué mejor manera que hacerlo junto a sus fanáticos en un gran concierto, y más encima llevar todas estas imágenes a un nuevo DVD para recordar el cumpleaños con lujo de detalles. Esta es la premisa de “Score”, la nueva producción de Dream Theater que sale el 29 de agosto a través de Rhino Records, y donde la banda estadounidense incorporó uno de los pocos elementos que les estaba faltando en sus composiciones, instrumentos clásicos. La encargada de esto fue la “Octavarium Orchestra”, un staff de 30 de los mejores músicos a cargo del maestro Jamshied Sharifi, que hicieron grandiosos arreglos a los clásicos temas de Dream Theater.

El concierto se realizó el 1 de abril pasado en el afamado Radio City Music Hall de Nueva York, una presentación frente a miles de personas que vieron el cierre de la gira “Score: 20th Anniversary World Tour Live With The Octavarium Orchestra”, y en la que pudieron disfrutar de más de tres horas de música, donde en casi una hora y media estuvieron acompañados de dicho conjunto. Y es que Dream Theater viajó por prácticamente todo el mundo haciendo los “An Evening With...”, presentación que también fue realizada en Chile el 6 de diciembre del año pasado. Un magno evento que hizo que los fanáticos chilenos acudieran y repletaran por primera vez la Pista Atlética del Estadio Nacional. Definitivamente una noche inolvidable para todos aquellos que disfrutaron de un show larguísimo en el que también se dieron la oportunidad de tocar algunas sorpresitas de Metallica y Pink Floyd.

De “Score” se lanzarán dos versiones: una en un triple disco en vivo, y otra de un doble DVD. Ésta última contendrá varias sorpresas, por ejemplo, se incluirá un documental titulado “The Score So Far...”, que repasa la historia completa de Dream Theater, desde sus inicios en Barklee, hasta sus impresiones tras la presentación de aquel 1 de abril de este año. Otra cosa importante es que en el set list se incluyó la primera canción compuesta por los estadounidenses; se trata de ‘Another Won’, tema escrito en 1985 cuando Petrucci, Myung y Portnoy aún eran estudiantes.

El DVD está dirigido por el propio Mike Portnoy, quien trató de manera muy especial la ambientación, juego de luces y las proyecciones en el fondo del escenario, de manera que el resultado final fuera realmente espectacular y emotivo. “Hay detalles muy cuidados, tanto que estuve -literalmente- a punto de llorar con todo el poder y la emoción que se siente en el aire... Si existe una razón para seguir, es simplemente la devoción por nuestros fans... son gran parte de nuestra historia, tanto como los integrantes de Dream Theater y la música”, declara con emoción el talentoso baterista, que no entiende que en realidad somos nosotros los agradecidos por estos veinte años de real categoría. Seas o no cercano a los sonidos de este quinteto, lo que sí está claro es que John Petrucci, Mike Portnoy, John Myung, Jordan Rudess y James Labrie ya se han ganado un lugar en la historia. Felicidades a Dream Theater y sus fans.

Rodrigo Bravo Bustos

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