CELTIC FROST

Vuelve la Helada Demoníaca

La aparición de Kiss, Judas Priest, Black Sabbath, Motörhead y sobre todo Venom, fue forjando, sobre todo en los ochenta, el comienzo de lo que sería una de las más grandes leyendas del metal extremo. Era 1984, cuando el guitarrista y vocalista Thomas Gabriel Fischer, el bajista Martin Eric Ain y el baterista Steven Priestly, dieron los primeros pasos con Celtic Frost, una banda que vino a reforzar la idea satánica que ya se practicaba con Venom, pero que musicalmente había quedado en deuda. Con los años, las cosas fueron viento en popa, y sugirieron adelantados experimentos musicales que en ese entonces sorprendían por su atrevimiento y satanismo ocultista. Sin embargo, 1993 fue el año que destrozó el sueño de aquellos fanáticos que ya se habían aferrado a la potencia del thrash de Celtic Frost, un grupo que a esa altura ya innovaba en nuevos estilos y exploraba en áreas impensadas por los músicos de aquel tiempo.

Fueron 13 años en que Celtic Frost no existió, fue un letargo que comenzó luego del lanzamiento de la compilación “Parched With Thirst Am I And Dying”, última producción de los suizos que ahora vuelven con los fundadores Fisher y Ain a la cabeza, más la incorporación de Franco Sesa en la batería. Esta es la nueva alineación que construye la vuelta de Celtic Frost con “Monotheist”, donde también colaboró Erol Unala, socio de años de Tom Gabriel en su proyecto paralelo Apollyon Sun, y uno de los precursores y factor fundamental en el regreso de los suizos. No obstante, previo al lanzamiento de “Monotheist”, Unala dejó la banda en una especie de sacrificio para Dios, opinión reforzada con los dichos de la propia banda: “La necesidad de este sacrificio llegó a ser evidente durante la creación de “Monotheist”... La responsabilidad es nuestra. Aunque la separación encendió críticas e hizo levantar los humos, nosotros sabemos que debemos respetar ese código de honor que nuestro pasado nos decreta. ¿Dios aceptará ese ofrecimiento? ¡Solo la muerte es real!”.

Bajo este hecho, comenzaron una serie de rumores que indicaban que el ex guitarrista de la banda, Ron Mask, tendría sería intenciones de volver a la banda. “Me han inundado de e-mails y llamadas telefónicas sobre la situación con Celtic Frost. Me adula absolutamente que estén pensando en mí y lo agradezco, porque aún guardo excelentes recuerdos en mi corazón hacia el grupo. Si me lo preguntasen, estaría dispuesto a conversarlo con ellos”, declaró con esperanzas Ron Mask. A pesar de todo, el llamado nunca llegó, al tiempo que Fischer respondía abiertamente en los medios: “Ron sería un elemento destructivo en la conformación del grupo...pues ahora hemos logrado ser más radicales. Los momentos con Ron fueron a veces dificultosos, a veces buenos, y a ratos realmente fantásticos, pero no queremos que su vuelta sea un elemento obligado, ni menos repetitivo. Quizás simplemente estamos moviéndonos en otra dirección”. Cita que selló las pretensiones del guitarrista por volver a Celtic Frost, una banda que se está tomando su regreso muy en serio y profesionalmente.

Es así como el monoteísmo practicado por Celtic Frost, adora el mundo pagano de Satanás, el ángel desterrado del cielo y que finalmente conformó el infierno. Este es el concepto que engloba “Monotheist”, un álbum que inicialmente se llamaría “Dark Matter Manifest”, pero que con el correr de los meses y bajo la producción de Peter Tägtgren, quien ya ha trabajado con Hypocrisy y Pain, establecería su nuevo título para salir finalmente el 29 de mayo. Se trata de un disco de 11 canciones, donde los suizos trabajaron de lleno por más de 3 años y medio en la composición y grabación de los temas en Horus Sound Studio, Alemania.

Además, el nuevo trabajo será presentado en tres formatos diferentes en agradecimiento al gran apoyo de sus fanáticos: el primero es la típica caja de plástico con su respectivo librillo; el segundo es una edición limitada en digipack, que contendrá el bonus track ‘Temple Of Depresión’; mientras que el tercer formato será en disco de vinilo que también incluirá un bonus track, esta vez se trata de ‘Incantation Against You’.

Innovador, arriesgado, de gran categoría, brutal, bizarro, electrificante y único, “Monotheist” promete ser un álbum que sorprenderá a todos aquellos que fielmente esperaron por 13 años a la banda, y también a aquellos que con suspicacia creyeron que Celtic Frost no resurgiría. La nueva producción se apronta a ser uno de los sucesos del 2006, uno de los trabajos más creativos, oscuros y pesados. Una ceremonia musical que celebra la vuelta del emperador del metal extremo de los ochenta y principios de los noventa, una placa que viene a contradecir cualquier intento de crítica escueta y malograda sobre líricas pobres y poco fundamentadas, pues estaremos frente a canciones de líricas conceptuales, paganas y simplemente brillantes. Es que no hay dudas que las expectativas de este disco, y los aprontes que ha ido revelando Celtic Frost, han hecho que musical y empíricamente, “Monotheist” sea uno de los álbumes más esperados por los fanáticos de estos legendarios visionarios, que vuelven para completar esa historia inconclusa con muchos más éxitos diabólicos y blasfemos.


Rodrigo Bravo Bustos

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