ANGRA

En el Margen de la Cordura (O al Borde de la Locura)

Cada éxito los prepara para el próximo desafío. Esa es la filosofía de Angra, que aprovechó el fenómeno de “Temple Of Shadows” para lanzar un trabajo con las cualidades de “Aurora Consurgens”, álbum que viaja por los estados más paranoicos y esquizofrénicos de la mente humana a través de la historia, manuscritos prohibidos y el presente. En 15 años de trayectoria, el riesgo de perder la cabeza nunca estuvo tan cerca...

Si la locura y la fascinación por lo prohibido pueden mezclarse con una técnica endiablada y una sensibilidad melódica mágica, entonces “Aurora Consurgens”, el último trabajo de Angra, sería el responsable de esta alquimia atrayente y peligrosa.

Los brasileños se sumergieron en las profundidades de la mente humana para recrear una música que retrata la miseria de lo insano a través de la psique, la historia y la actualidad, dando forma a un álbum que si bien no es conceptual, trata en sus canciones un tema común: la locura. “Tenemos diferentes letras pero hablamos del mismo asunto”, señala el cantante Edu Falaschi.

La dimensión actual del álbum se refiere a que “vivimos en un mundo que se está volviendo cada vez más loco debido a lo rápido que corre la información hoy en día, por Internet”, dice Edu, mientras que la histórica viene por parte de la referencia a antiguos escritos secretos acerca de la materia. Aurora Consurgens es el nombre de un libro descubierto en el siglo XV que vagamente se le atribuye a Santo Tomás de Aquino, quien había vivido 200 años antes. Este manuscrito contiene un tratado de alquimia y 38 dibujos relacionados con desórdenes mentales. Incluso, la Iglesia Católica de ese tiempo, enaltecida en el apogeo de la Santa Inquisición, prohíbe el libro por no seguir sus reglas.

“Algunos dicen que Santo Tomás de Aquino era un alquimista, mientras que la Iglesia lo desmiente y niega que él haya escrito ese libro”, comenta el guitarrista Kiko Loureiro. “Pero todos esos símbolos, animales, criaturas y colores eran usados por los alquimistas de ese tiempo y para ellos existe una relación directa entre esos dibujos y la mente del ser humano”.

Incluso, la ilustración de los hermafroditas que aparece en la portada de “Aurora Consurgens”, es uno de los tantos óleos que se encuentran en el libro. Esta es la cuarta oportunidad, desde “Fireworks” de 1998, que Angra solicita a Isabel De Amorim que se encargue de la carátula de un disco.: “Somos una banda conservadora -dice Loureiro -. Sabemos cómo trabaja ella, así que no veo por qué deberíamos cambiar”.

PRESIONES Y BENDICIONES: 15 AÑOS DE CARRERA

“Temple Of Shadows” fue un éxito gigantesco. Dieron la vuelta al mundo desde Brasil hasta Japón, pasando por otros países de Asia y, por supuesto, Europa e incluso Estados Unidos. Todo esto gracias a que el disco fue destacado no sólo como uno de los mejores de 2004, sino como uno de los más espectaculares de la carrera de Angra, diluyendo así los deseos de que se reuniera la antigua formación con André Matos, Hugo Mariutti y Ricardo Confessori. Es más, Aquiles Priester, uno de los nuevos integrantes, fue elegido entre los mejores bateristas de ese año por medios japoneses especializados.

Para Edu Falaschi no obstante, el fenómeno provocado por su segundo disco en Angra como cantante no se convirtió en una presión aplastante como era de suponerse, por el contrario, asegura que se tradujo en casi una bendición para el conjunto.

““Temple Of Shadows” fue como un desafío para nosotros y ahora somos mejores”, dice Edu. “Hicimos muchos conciertos durante la última gira y ahora estamos tocando mucho mejor. Me refiero a que simplemente somos mejores personas”. De esa manera, los altos estándares del disco anterior los prepararon mental y físicamente para afrontar la producción que vendría. De hecho, “Aurora Consurgens” se compuso en un lapso récord y entre los espacios que permitían los ajustados compromisos de “Temple Of Shadows”.

“En menos simplemente habría sido imposible”, señala Kiko Loureiro. Durante el tour “tienes un montón de tiempo libre en los hoteles y algunas veces ciertas ideas vienen ahí. Cuando regresamos de la gira empezamos a organizarlas para escribir las canciones y cuatro meses antes que entrásemos al estudio nos reunimos para escucharlas. Con un computador es fácil hacerlo, ¿cierto? Trabajamos en ellas y después grabamos el álbum”.

Por el tiempo relativamente escaso que se ocupó para escribir, esta vez los principales compositores, Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt, decidieron cortar rápido los temas y entregarlos casi todos listos en vez de esperar a que alguien más interviniese. “Si miras los créditos verás que hay una sola canción que pertenece a toda la banda”, explica Loureiro. “Por supuesto, todos trabajan en ellas, pero el 90 por ciento corresponde al autor. En esta oportunidad la composición fue más personal”.

Otra cosa distinta en “Aurora Consurgens” fue el apronte de Falaschi en las voces: “Creo que “Temple Of Shadows es un metal ‘poético-progresivo’ -indica el cantante- y este nuevo es un metal más ‘técnico-progresivo’, porque si bien “Temple Of Shadows” es más complejo, “Aurora Consurgens” quizá es más difícil de tocar y no tan fácil de acceder”.

Así entonces fue cómo se concretó un álbum con canciones “más poderosas y pesadas si se comparan con los otros discos”, según el vocalista, quien agrega que esto es posible porque la banda ganó en madurez gracias a la experiencia de “Temple Of Shadows”.

El 2006 fue especial para Angra más allá del lanzamiento de “Aurora Consurgens”, puesto que el grupo cumplió 15 años de trayectoria desde que se fundó en 1991. “¡Es muy difícil para una banda armar una carrera de 15 años!”, expresa un realizado Kiko Loureiro, “y viniendo de Brasil lo es mucho más. No muchas se las han arreglado para lograr esto, es muy duro llegar a ser profesionales y tener tantos fans y personas que les gusta tu música. Los amigos que hemos hecho en este tiempo, en la prensa, entre los seguidores y otros grupos, han sido increíbles”.   

Jorge Ciudad

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