ANATHEMA

Eterna Emotividad

Si gran parte de la crítica y los fanáticos calificaron a "We’re Here, Because We’re Here" (2010) como el punto culmine a nivel inspirativo y musical de Anathema, sorprendentemente la aparición a mediados de abril de "Weather Systems" se constituyó como la apertura de una tangente paralela en su ascendente línea de tiempo y que en cuyo curso el conjunto de Liverpool sentenció con total propiedad que su capacidad compositiva sigue alcanzando un rango extraordinario -y sin límites- en el propósito de crear música bajo la premisa fundamental de emocionar hasta lo más profundo a los oyentes.

 

El por qué de esta apreciación: varios motivos. El más objetivo y trascendente está ligado al contenido musical de este nuevo álbum, el cual se enmarca en una real sutileza sónica que es capaz de cautivar y remecer a la primera escucha sin mediar un sentimiento previo. Dicho efecto tiene su matriz en el desarrollo de un ambicioso plan orientado en musicalizar una idea conceptual basada en la estrecha relación que existe entre variados cuadros anímicos y las estaciones climáticas.

 

Es así como junto a la concreción de una obra realmente excelsa y a todas voces una de las mejores de su carrera, en el mismo tenor de su placa anterior la banda quiso seguir en la senda de otorgar cada vez más matices a su origen depresivo a través de la incorporación de elementos mucho más animosos y positivos, tanto en la música como en las letras, y que igualmente reflejan de forma evidente el auspicioso momento personal que viven los integrantes del grupo liderado por los hermanos Cavanagh.

 

De manera de evidenciar con mayor énfasis este admirable presente y marcar diferencias con otras etapas, Anathema optó por grabar el disco "Weather Systems" en formato de quinteto, dejando detenida, por lo menos de esta etapa, la opción de incluir a un tecladista estable luego de la partida durante el año anterior de Les Smith por diferencias creativas y musicales. Esta situación propició que Danny Cavanagh se hiciera cargo del registro de las secciones de piano y teclados de este noveno álbum de estudio. Asimismo, las ya mencionadas funciones están siendo ejecutadas en la gira por el multi-instrumentista portugués Daniel Cardoso, el mismo que estuvo en Chile junto a la agrupación en su memorable último show realizado en el Teatro Caupolicán.

 

 

La Recóndita Constelación Sigue Brillando

 

Muchos factores influyen para que bandas de real talento sólo sean reconocidos por reducidos círculos. Estos pueden ir desde las complejidades o de la comprensión de su propuesta, o también de coyunturas que por diversas circunstancias han impedido el despegue definitivo hacia terrenos mediáticos más elevados y amplios.

Si bien es cierto que Anathema es considerado como uno de los puntales en la generación del doom metal y posteriormente como unas de las más refinadas y alabadas bandas de rock progresivo de la actualidad, su naturaleza de grupo de culto continúa presente.

Su origen anglo y la paulatina transformación de su estilo doom a partir de la mitad de los 90 con "Etenity" (1996), fueron factores que se toparon coincidentemente con la aparición en lo que en poco tiempo se convirtió, después de "Nervermind" de Nirvana, en uno de los fenómenos más grandes de la música alternativa de la historia: la publicación en 1997 de "Ok Computer" de Radiohead.

En este contexto, este nuevo triunfo de la música alternativa sobre el pop-rock fue comandando por Radiohead a través de un sonido netamente melancólico, que tuvo -en ese entonces- un quizás irrisorio e inesperado impacto mediático a niveles gigantescos y además trajo como resultado colateral el relego de incipientes y talentosas grupos ingleses a varias líneas hacia atrás.

Precisamente, Anathema fue alcanzada por el efecto eclipsante de "Ok Computer", y a pesar de haber generado trabajos cada vez más encomiables durante el último periodo bajo su depurada estampa de banda de rock alternativo, hasta ahora sigue circunscrita a una categoría de banda independiente, pero con importantes cuotas de popularidad dentro del circuito progresivo.

 

Siguiendo esta hipótesis, se puede decir que desde la irrupción de Radiohead con "Ok Computer" el hoy de la música alternativa se ha ido reproduciendo justamente sobre la evolución del modelo instaurado por el conjunto de Thom Yorke mediante la reducción de las guitarras y el acuño y predominancia de sonoridades de tipo electrónico, y que se ha materializado en álbumes como "In Rainbows" (2007) y "The King of Limbs" (2011).

 

En definitiva, esta exploración del sonido de los intérpretes de ‘Creep’ determinó de manera casi monopolizante las directrices de la música alternativa y de lo "alternativo", y en consecuencia también de la generación de nuevos grupos y producciones concebidos en seguimiento de estas pautas compositivas, en especial del mercado británico. Consiguientemente, este entorno hizo que bandas como Anathema se hayan mantenido excluidas de los réditos a gran escala del maintream musical, y a su vez limitadas a un nicho mucho más acotado tanto en lo mediático como en la cantidad de seguidores.


Este escenario, lejos de haberse convertido en un problema o una desmotivación, salvo las dificultades económicas que desencadenaron el retraso de cerca de 7 años para producir, grabar y lanzar el exitoso "We're Here Because We're" (2010), nunca ha sido tomado como una incidencia que contemplara la opción de cerrar el telón. La idea de desarrollar un estilo atmosférico y junto a ello conservar  una categoría de banda independiente, ha permitido a los de Liverpool conservar y sumar un nutrido y duro núcleo de fanáticos que gustan de igual forma de su faceta atada al metal como la actual.

 

 

Toda Sombra Viene De La Luz

 

En cuanto al estilo atmosférico cultivado por los británicos, tanto en "Weather Systems" como hace ya más de una década, resulta extraño que todavía exista un sector de los fans que no asuma del todo este cambio y en muchos casos crean que la banda volverá hacer música utilizando pautas ocupadas en discos como "Serenades" (1993) y "The Silent Enigma" (1995).

 

Si bien este anhelo puede ser considerado como válido, objetivamente resulta bastante inoficioso y carente de sensatez negar que Anathema hace tiempo evolucionó hacia una esfera sonora acorde a los predicamentos más acérrimos de sus miembros; la pesquisa incesante de lo más bello y emotivo de la música a contar del acuño del rock progresivo y otras tendencias alternativas como manivelas principales de este fin.

 

En esta perspectiva, una nueva confirmación del desligo absoluto de su sombría y disonante etapa doom metal quedó marcada, a lo mejor paradójicamente, a través del lanzamiento de "Falling Deeper" (2011), álbum en donde la agrupación reversionó antiguos temas incluidos -principalmente- en trabajos como los EP’s "Crestfallen" (1992) y "Pentecost III" (1994) con el objetivo de adecuar e inyectar su actual vibra artística a ese otrora material, añadiendo arreglos y ambientaciones acústicas mucho más melodiosas y mejor facturadas.

 

La búsqueda de la belleza al interior de fases anímicas adversas puede ser interpretada como un despropósito o una acción algo dicotómica; no obstante, esta exploración conceptual y musical moldeada en variados procesos creativos permitió a Anathema poder redefinir en el siglo XXI el concepto de "la música del alma" (ligado históricamente al blues) de una manera sencillamente espléndida. Así, esta nueva lectura, como era de suponer, no estuvo en base a las plegarias de los esclavos afroamericanos en sus opresivas faenas en los campos de algodón en EE.UU, sino que se implanta desde el otro lado del Atlántico a partir de complejas vivencias vinculadas a tragedias y momentos de angustias de sus propios integrantes –en gran parte de los hermanos Cavanagh–, impronta artística que ha entregado a la banda un sello con muy pocos parangones en la vigente escena musical mundial.

 

Por otra parte, este optimista momento que vive el conjunto porteño inglés, además de basarse en el enriquecimiento y depuración de su música, también se ha visto reflejada en la estética ocupada en las portadas y artes de sus últimos discos. El uso de una propuesta enfocada en la predominante presencia de fondos celestes e imagines visualmente relajantes alusivas a componentes de la naturaleza como el aire, el océano y la tierra, confirman de manera  evidente su firme conversión artística y espiritual hacia opciones muy lejanas a la oscuridad, que cimentaran los primeros años de su carrera… que ya posee más de dos décadas.

 

Volviendo a lo musical, junto con el preeminente cariz compositivo que Danny Cavanagh impregnó a este registro desde su puesto de guitarrista y director musical, además del muy buen desempeño en la producción del noruego Christer-André Cederberg (Animal Alpha, In the Woods...), el protagónico papel desarrollado por Lee Douglas durante la grabación "Weather Systems" marcaron una de las diferencias más destacadas, en contraste a los trabajos anteriores.

 

Más allá de las lucidas y acotadas ambientaciones corales que resumieron las funciones de la hermana del baterista John Douglas como una “permanente” invitada, la vocalista -después de más de 10 años de estancia en el conjunto- tuvo en este disco la posibilidad de imponer su talento de una forma bastante más patente. Fue así como la carismática les interpretó, casi a la par con el cantante Vincent Cavanagh, la mayoría de las canciones de este nuevo álbum, algo que sin duda dio a la banda aún más magia a la emotiva y sensible forma de componer música, gracias a su apacible voz femenina.

 

En conclusión, solamente señalar que producto de un inmenso carácter emotivo, refinadas ambientaciones de cuerdas y los cada vez más prodigiosos dotes creativos de Daniel y Vincent Cavanagh, han marcado el equilibrio y sustento perfecto para que "Weather Systems" se empine como la estrella exponencialmente más brillante de la majestuosa y recóndita constelación llamada Anathema. Y asimismo, en un sensacional augurio de lo que vendrá para el grupo, un convencimiento más para quienes sienten que -en ocasiones- la tristeza y melancolía pueden convertirse en lo más sublime que se puede llegar a experimentar.

 

Wilson Carrasco G.

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